Andrea Repetto, Óscar Landerretche y José de Gregorio son algunos de los expertos en materia económica que han analizado puntos a corregir en el proyecto de pensiones que pasará a revisarse en el Senado en marzo. 


Más allá del hecho que la votación en la Cámara de Diputados y Diputadas eliminó diversos artículos que sostenían la esencia de la reforma previsional, varios expertos más cercanos ideológicamente al gobierno han expresado duras críticas a esta iniciativa que busca mejorar las pensiones de los afiliados.

La economista Andrea Repetto, quien ejerce como directora de la Escuela de Gobierno de la Pontificia Universidad Católica de Chile y que formó parte del comité económico de Boric en su campaña presidencial, expuso en Radio Duna que se sintió abrumada “por el desorden de la discusión que hubo para la Cámara y que el gobierno le haya hecho gestos desordenados a distintos partidos, a uno les da el autopréstamo, al otro la tabla de mortalidad, al de más allá el seguro de longevidad, a no sé quién no sé qué”.

Repetto afirmó que, en este contexto, el gobierno del Presidente Gabriel Boric, en las negociaciones para lograr la aprobación de la iniciativa “hizo una cosa como apuradita, desordenada, que ahora ya no sabemos qué es lo que es la reforma de pensiones”.

Asimismo, criticó que no se entiende bien el objetivo de la reforma que es aumentar los recursos para las pensiones si medidas como el autopréstamo y cortar la tabla de mortalidad generan el efecto totalmente opuesto.


Expertos Universidad de Chile

El decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, José de Gregorio indicó en entrevista con La Tercera que “lo importante es que el proyecto de pensiones pasó la Cámara: es un proyecto con muchas deficiencias y ahora ojalá haya acuerdos en el Senado”.

Con respecto al 6% de cotización adicional aseveró que “la gente mira la encuesta”. En ese sentido, el decano considera que “hay que escuchar a la ciudadanía, pero hay que entender que siempre la ciudadanía quiere minimizar su costo y maximizar su beneficio. Todos quieren más y mejores pensiones para sus padres y para ellos. Están dispuestos a cotizar más, pero no que de su cotización se use para mejores pensiones de otro. Al final no cuadra y no tenemos mucho espacio fiscal”.

Como idea, de Gregorio planteó que “dado toda esta discusión, podríamos hacer una cosa distinta. Mantener el 6% en la cuenta individual, y un impuesto transitorio, por ejemplo, de 2 puntos, que financie mejores pensiones a los jubilados de hoy, que cotizaron y tienen pensiones”.

Por su parte, el economista y director de la Maestría en Políticas Públicas de la Universidad de Chile, ligado al Partido Socialista, Oscar Landerretche también se refirió duramente a la reforma mediante una columna publicada en La Tercera.

“Siempre me dio vergüenza ajena la afirmación, que escuché repetidamente, de que el sistema previsional chileno es una ‘estafa piramidal’. No es cierto. Una estafa piramidal reparte lo que recauda sin invertir. Se financia si más gente contribuye que la que recibe pagos; y cuando no alcanza, colapsa. Lo que más se parece a una estafa piramidal es, francamente, un sistema de reparto, no uno basado en el ahorro individual”, disparó Landerretche.

Además, refutó que el sistema previsional chileno fuese solo individual considerando que “primero con la Pensión Básica Solidaria de Bachelet I y luego con la Pensión Garantizada Universal de Piñera II, el sistema ha sido transformado en uno mixto que combina ahorro obligatorio individual con pilares solidarios muy significativos. Sí estoy de acuerdo, en cambio, con fortalecer harto ese pilar solidario. El gobierno actual debería, si genuinamente quiere beneficiar a los jubilados más pobres y vulnerables, centrar sus esfuerzos en esto”, indicó.