Familia de niño intubado. En el hospital.

La pandemia sigue golpeando a muchas familias chilenas, quienes ven cómo sus seres queridos deben ser trasladados a unidades de cuidados intensivos para dar la lucha contra el coronavirus. Hasta este fin de semana, había 3.147 pacientes covid-19 internados en UCI, de los cuales 2.624 requerían ventilación mecánica.

Este no es un problema que afecta sólo a los adultos. Bien lo sabe la familia de Enzo Contreras, niño de 13 años que vivió sus días más difíciles producto de esta enfermedad. El oriundo de Iquique debió permanecer 11 días intubado debido a una neumonía por covid, lo que inspiró diversas cadenas de oración, saludos de celebridades y puso a prueba la fe de su familia.

La pesadilla comenzó el 10 de abril pasado, cuando el menor arrojó positivo al virus. Fueron 6 días de angustia, donde el pequeño Enzo sufrió de fiebre, dolores musculares, molestias en el pecho y en la garganta. El 16 de abril la situación ya no dio para más, por lo que fue llevado al Hospital Regional de Iquique con una baja saturación de oxígeno.

En entrevista con Expreso Bío Bío, el padre del niño, Cristian Contreras, señaló que “nos dijeron que iba a quedar hospitalizado. Además, el médico nos dijo que esto no era habitual, que era algo inédito, que nunca pensaron que el covid le iba a afectar tanto a un niño de 12 años”.

Los especialistas le dijeron a la familia que se fueran a su casa y que se contactarían vía telefónica para conocer el avance del menor. “Nos llamaron y nos dijeron que lo iban a intubar. Ahí empezó nuestro calvario, nos preguntábamos por qué nos pasa esto a nosotros, pero siempre con la convicción de que Enzo se iba a recuperar”, comentó el padre.

En medio del proceso, que duró cerca de dos semanas, Enzo estuvo de cumpleaños, pero no pudo celebrar como lo hacía cada 24 de abril. “Mi hija mayor me decía que quería apagar las velas con su hermano y yo le decía que estuviera tranquila, que su hermano ya iba a despertar y que volveríamos a estar juntos los cuatro”, relata Cristian.

Después de pasar los momentos más críticos como familia, el niño fue dado de alta el viernes pasado. Según sus seres más cercanos, volvió a ser el de siempre y a mostrar la gran sonrisa que lo caracteriza.

Ya recuperándose de la enfermedad que lo tuvo en graves condiciones, Enzo sostiene que “lo único que yo quería era estar con mi familia (…), yo le decía a la enfermera que iba a llegar a mi casa e iba a abrazar a mi hermana”.

“Quería agradecerle a los doctores y las personas que oraron por mí. Hasta en el Vaticano oraron por mí, no lo podía creer”, dice el pequeño, quien se encuentra actualmente con atención psicológica.

Finalmente, el menor hizo un llamado al autocuidado para salir adelante de la pandemia. “Decirle a las personas que se cuiden del covid-19, porque no es mentira lo que está pasando. Lo que yo pasé no se lo recomiendo a nadie”, cerro.