
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, realizó declaraciones contundentes en Georgetown al advertir que un ataque militar de Venezuela contra Guyana sería un «gran error» y tendría graves repercusiones para el régimen de Nicolás Maduro. Rubio afirmó que cualquier acción agresiva por parte de Caracas no solo sería desastrosa para el gobierno venezolano en términos políticos y militares, sino que también podría desencadenar una fuerte respuesta por parte de Estados Unidos. «Sería un día muy malo para ellos si atacaran a Guyana o a ExxonMobil», destacó durante una rueda de prensa junto al presidente guyanés Irfaan Ali, reiterando el apoyo de Washington hacia Georgetown en su disputa territorial con Caracas.
En su discurso, Rubio enfatizó la capacidad militar de EE.UU. y la existencia de compromisos estratégicos con Guyana, aunque se abstuvo de ofrecer detalles específicos sobre posibles acciones en caso de un ataque. «Estamos comprometidos con nuestra asociación con Guyana y su integridad territorial frente a un régimen que no solo es narcotraficante, sino que también lanza reclamos territoriales ilegítimos», afirmó el secretario. La declaración se produce en un contexto de creciente tensión en la región, donde Caracas ha intensificado sus reivindicaciones sobre el territorio del Esequibo, considerado rico en petróleo y otros recursos naturales.
Este contexto de crisis se ha acentuado tras la decisión reciente de Venezuela de llevar a cabo elecciones regionales para elegir un gobernador en el Esequibo, lo que ha suscitado preocupaciones en Guyana y en la comunidad internacional sobre el aumento de la confrontación. Rubio hizo hincapié en la importancia de la colaboración entre EE.UU. y Guyana para enfrentar las amenazas regionales e impedir cualquier intento por parte de Maduro de ejercer dominio territorial sobre la región. «Las amenazas deben ser detenidas antes de que se conviertan en acciones concretas», puntualizó, subrayando la necesidad de une respuesta firme a cualquier provocación.
El presidente guyanés, Irfaan Ali, expresó su agradecimiento por el respaldo de EE.UU., destacando la importancia de esta colaboración en la salvaguardia de la soberanía de su país. Ali afirmó que la unión de fuerzas resulta crucial para mantener la democracia y el estado de derecho en la región. Además, el mandatario resaltó el memorando de cooperación en seguridad firmado durante la visita de Rubio como un paso significa hacia el fortalecimiento de los lazos entre ambas naciones, prometiendo buscan maneras de asegurar la protección y bienestar del territorio guyanés contra cualquier fuerza que desee desestabilizar la paz en la región.
La disputa territorial entre Guyana y Venezuela se centra en el Esequibo, un área rica en petróleo que ha sido objeto de tensiones durante más de un siglo. La situación se ha agravado con acciones militares recientes de Venezuela, incluyendo el patrullaje de una unidad militar en áreas manejadas por ExxonMobil, lo que ha aumentado las alertas en Georgetown y Washington. La administración Biden ha manifestado su preocupación por los movimientos agresivos de Caracas, reafirmando que cualquier escalada en el conflicto tendrá consecuencias, y que Estados Unidos tiene la intención de mantener una postura de respaldo hacia Guyana en esta tensa situación.
