
NUEVA YORK – Kalel Jorell Martínez Bristol, el hombre acusado de asesinar a un turista de Nueva York en Puerto Rico, sigue recluido en el Complejo Correccional de Bayamón. Su encarcelamiento se debe a que no pudo satisfacer la fianza impuesta de $800,000, tras ser acusado de asesinato en primer grado y varios cargos relacionados con el uso de armas de fuego. Martínez Bristol, de 37 años y con residencia en Cataño, se entregó a las autoridades el pasado jueves en compañía de su abogado, Pedro Rivera, quien ya ha comenzado a evaluar la estrategia de defensa en este caso que ha captado la atención pública. La vista preliminar está programada para el próximo 28 de agosto.
El Departamento de Justicia de Puerto Rico, a través de la fiscal Melba López Ramos, ha detallado los cargos que enfrenta Martínez Bristol, destacando que la evidencia presentada en su contra es sólida. En sus declaraciones, la fiscal afirmó que el acusado estaba implicado en una serie de delitos graves, incluidas violaciones a la Ley de Armas. Sin embargo, la decisión de no presentar cargos de intento de asesinato en relación con las víctimas que sobrevivieron al tiroteo ha generado dudas tanto en la defensa como en el público. Pedro Rivera, abogado de Martínez Bristol, cuestionó esta omisión y considera que la falta de carga adicional puede debilitar el caso del Estado.
Los hechos que llevaron a la detención de Martínez Bristol ocurrieron en la madrugada del domingo 10 de agosto, cuando un grupo de turistas, entre ellos el fallecido Kevin Mares, se preparaba para asistir a un concierto de Bad Bunny en el Coliseo José Miguel Agrelot. Mientras se encontraban en el vecindario de La Perla, se desató un tiroteo que resultó en la muerte de Mares, de 25 años y originario de México. Además, dos hermanos, Miguel A. y Keila Meléndez Beltrán, también resultaron heridos. Las circunstancias indican que estos hermanos eran los objetivos del ataque, lo que complica aún más la situación legal de Martínez Bristol.
Por su parte, el inspector de la Policía de Puerto Rico, Edwin Figueroa Maldonado, ha afirmado que la escena del crimen, ubicada en las afueras de un negocio conocido como «Refugio de Hombres Maltratados» en La Perla, es el centro de una profunda investigación. Según los reportes, Martínez Bristol, que ya tenía antecedentes por narcotráfico y posesión de armas, estaba bajo probatoria federal en el momento del tiroteo. Su historial delictivo incluye ser condenado por poseer un arma de fuego y una ametralladora, lo que añade más peso a las acusaciones en su contra.
Finalmente, en un giro del caso, las autoridades también arrestaron a Kenneth G. Estrada Meléndez, otro individuo que estaba presente en La Perla durante el incidente, aunque se determinó que no tenía relación directa con la muerte de Mares. Este arresto se produjo en el contexto de una orden emitida por un tribunal, y a pesar de enfrentar cargos por venta de sustancias controladas, Estrada Meléndez fue liberado tras pagar su fianza. La incertidumbre sobre los detalles completos de este caso continúa, con la esperanza de que la vista preliminar de agosto esclarezca más sobre los eventos fatídicos de esa noche.
