
Varias de las diez mujeres familiares de presos políticos que desde el sábado se encuentran en huelga de hambre fuera del comando de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) conocido como Zona 7 en Caracas, han comenzado a experimentar serios problemas de salud. Una de las manifestantes se desmayó en dos ocasiones y ha presentado descompensaciones cada vez que intenta levantarse, evidenciando el impacto físico de la protesta en su organismo. Otras participantes han reportado dolores de cabeza y fluctuaciones en su presión arterial. Durante la noche, estas mujeres recibieron atención médica en el mismo lugar, con suero intravenoso aplicado a la mujer que más necesitaba asistencia, mientras se medía la presión arterial de varias de ellas, lo que indica un visible desgaste físico en el grupo que exige la liberación de sus seres queridos encarcelados.
El Comité de Derechos Humanos de Vente Venezuela (VV), partido liderado por la opositora María Corina Machado, ha emitido alertas a través de la red social X, señalando que la salud de las mujeres en huelga de hambre «está en grave riesgo». Desde el inicio de la huelga el sábado a las 6:00 PM, las mujeres han estado encadenadas y sin consumir alimentos, lo que podría derivar en complicaciones más serias debido al ayuno prolongado. A pesar de la dura situación, las familiares de los presos políticos han manifestado su disposición a continuar con la protesta, consciente del riesgo que su salud soporta.
Petra Vera, una de las familiares que no participa en la huelga ya que se encuentra en tratamiento oncológico, declaró a EFE que conoce la difícil situación que enfrentan las mujeres que protestan y resaltó que tienen conocimiento de que dentro del comando policial están obligando a los presos políticos a comer, a riesgo de ser castigados en caso de negativa. La información sugiere un ambiente de coerción dentro de las instalaciones de la Zona 7, exacerbando aún más la ya difícil situación de las familias que piden libertad para sus seres queridos.
La situación se torna más tensa con la denuncia de que una funcionaria policial impidió la entrada de sueros médicos destinados a los huelguistas, lo que representa una violación fundamental a los derechos médicos. Ante la negativa de las autoridades, dos jóvenes que también participan en la huelga decidieron ingresar por su cuenta para asegurar el suministro médico, reflejando la desesperación y determinación de quienes se manifiestan. Las tensiones aumentan a medida que los opositores, como Machado, claman por garantizar la salud de sus familiares en huelga.
En medio de este clima de tensión política, el partido Primero Justicia responsabiliza al gobierno de Delcy Rodríguez por cualquier daño que pueda sufrir las manifestantes. A pesar de las promesas del chavismo de liberar a todos los presos políticos tras la aprobación de una ley de amnistía, el avance en el Legislativo ha sido lento y lleno de obstáculos, lo que agrava la situación actual y deja a las familias en un limbo. Mientras tanto, el presidente del Parlamento chavista, Jorge Rodríguez, anunció 17 excarcelaciones, pero muchos siguen esperando una solución definitiva. Las familias de los presos políticos continúan luchando, tanto dentro como fuera de las cárceles, por la justicia y la libertad.
