
En un esfuerzo por profundizar el conocimiento sobre el patrimonio arqueológico de la zona, la Clínica Andes Salud El Loa se convirtió en el escenario de una jornada científica dedicada al estudio paleoradiológico. Esta jornada se centró en los hallazgos del cementerio indígena Topater-1, descubiertos en la década de 1980 por el reconocido arqueólogo George Serracino. Los fardos funerarios infantiles analizados, que se encuentran bajo la custodia de un laboratorio de conservación arqueológica en Calama, son de un especial interés por su relevancia cultural y su conexión con los antiguos habitantes de la región.
El proyecto fue liderado por la Corporación de Cultura y Turismo de Calama, a través de su Dirección de Museos y Patrimonio, y contó con el apoyo financiero de Minera El Abra. Mediante el uso de tecnología de tomografía computarizada (TC), se realizó un análisis no invasivo de seis fardos funerarios, permitiendo obtener imágenes internas de alta resolución que ayudan a preservar la integridad de estos valiosos objetos patrimoniales. Esta práctica se enmarca en un enfoque moderno de la conservación, que prioriza el respeto por los bienes culturales.
Durante la jornada de estudio, se llevaron a cabo procedimientos meticulosos para asegurar la adecuación técnica durante el transporte, manipulación y análisis de los fardos funerarios. La participación activa del equipo de Imagenología de Clínica Andes Salud El Loa fue fundamental para garantizar un largo proceso que requirió de conocimiento y cuidado. Según comentó Osvaldo Rojas, Director del área de Museos y Patrimonio CCTC, el objetivo principal de esta investigación es desentrañar las posibles causas de muerte de los individuos, así como los elementos culturales presentes en los fardos, contribuyendo a la comprensión de las prácticas funerarias del antiguo pueblo atacameño.
Madelyn Albial, coordinadora de Imagenología de Andes Salud El Loa, destacó la importancia del trabajo realizado, enfatizando que el respeto a la integridad de los fardos fue primordial durante el proceso de escaneo. Este enfoque interdisciplinario refleja cómo la tecnología médica puede integrarse en el estudio de la bioarqueología, lo que abre nuevas oportunidades para investigaciones futuras que conectan la salud, el patrimonio cultural y la ciencia. Las imágenes obtenidas no solo aportarán a la investigación científica, sino que también enriquecerán el conocimiento colectivo sobre las tradiciones de los antiguos calameños.
Las conclusiones de este estudio serán presentadas por el médico radiólogo Dr. Marcelo Gálvez y se publicarán a través del Museo de Historia Natural y Cultural del Desierto de Atacama. Esta difusión es esencial para que la comunidad comprenda los rituales fúnebres y prácticas culturales de sus antepasados, fortaleciendo el vínculo entre la investigación científica y la educación patrimonial. El evento aúna no solo el trabajo de diferentes disciplinas, sino también un esfuerzo significativo hacia la valorización y preservación del patrimonio arqueológico de la Región de Antofagasta.
