Roberto Azcorra Consuegra, un cubano de 25 años, ha sido reportado por las autoridades de La Habana como uno de los heridos en un reciente operativo contra una lancha proveniente de Florida. Este jueves, en declaraciones a la agencia de noticias EFE, Azcorra Consuegra se encontraba en Estados Unidos y negó categóricamente cualquier implicación en el incidente. Aunque reconoce conocer a la tripulación del barco, asegura que no tenía conocimiento de sus planes ni de las actividades relacionadas con la lancha, destacando que su relación con ellos era meramente amistosa.

En un intento por aclarar los motivos de su inclusión en la lista de implicados, el joven explico que su relación con algunos de los tripulantes era más bien superficial, conociéndolos principalmente por sus apodos y fotos en redes sociales. «Sé que en Cuba hay un listado que me vincula a ellos, pero afirman que estoy allá, y eso no es cierto. Me sorprende que se utilice mi nombre de esa manera». Azcorra mencionó que las autoridades cubanas podrían estar interpretando erróneamente su presencia en redes sociales como una implicación en actos terroristas, lo que considera un insulto a su integridad.

Con un pasado crítico hacia el régimen cubano, Azcorra Consuegra salió de Cuba en 2017, tras robar una lancha de la Guardia Fronteriza. Desde entonces, ha sido un activo defensor de la libertad y la justicia en su país natal y ha mantenido su postura política en Estados Unidos. «Soy activista, desde Cuba he tenido una posición clara en contra de la dictadura. Creo que esa es la razón por la cual me han incluido en esta lista», explicó, reafirmando su compromiso con la causa que representa.

Al enterarse de su inclusión en la lista, Azcorra expresó su sorpresa y confusión. «Recibí la noticia a través de un enlace que me enviaron. No entendía por qué mi nombre aparecía ahí cuando estoy aquí, en Estados Unidos», afirmó. Hasta el momento, no ha sido contactado por las autoridades estadounidenses, pero se mostró preparado para colaborar con cualquier investigación que se pudiera abrir al respecto. «No tengo nada que ocultar, estoy aquí para aclarar lo que sea necesario», agregó.

La situación ha desatado un ambiente de incertidumbre en Florida en torno a la versión ofrecida por el Ministerio del Interior de Cuba, que ha defendido su operativo alegando que el barco de Azcorra no obedeció las órdenes de alto y disparó contra una embarcación policial. El propietario de la lancha, un cubano de 65 años que reside en Florida, también ha declarado que su barco fue robado, lo que añade más complejidad al caso. Mientras tanto, políticos en Estados Unidos, como Marco Rubio, han señalado que el país responderá “en consecuencia” tras el ataque de Cuba, lo que intensifica las tensiones en la relación bilateral.