En ARCOmadrid 2026, la presencia de Lexus se convirtió en un hito que alteró la dinámica tradicional de las ferias de arte. Lejos de exhibir simplemente un automóvil como un objeto impasible, la marca transformó su espacio en una experiencia sensorial que invitaba al visitante a sumergirse en un recorrido perceptual. La pieza central de la instalación, el Lexus Art Car 2025 titulado ‘Trenzar lo invisible’ de la artista Mariadela Araujo, no instaba a la contemplación pasiva, sino a un diálogo activo. Este enfoque rompió moldes, generando un momento de conexión emocional con el espectador, un recordatorio de que el arte y el lujo pueden entrelazarse en formas inesperadas.

La obra de Araujo sobre la carrocería del Lexus LBX, diseñada con una técnica de trenzado japonesa llamada Kumihimo, simbolizaba conexiones invisibles, cada cordón y trenzado contaba una historia de inspiraciones y ritmos lentos. Al acercarse, los visitantes se dieron cuenta de que el coche no era simplemente un medio de transporte, sino una metáfora del cuidado y la atención al detalle que Lexus busca plasmar en su filosofía de lujo. La elección de materiales sostenibles y la presentación en un blanco puro provocaban un impacto visual minimalista que invitaba a la introspección, desafiando al público a redefinir sus nociones del lujo contemporáneo.

La instalación sensorial fue más allá de lo visual. Lexus urdió un ambiente donde el sonido, el olfato y el tacto edificaban una atmósfera envolvente. Colaborando con Mark Levinson®, la marca ofreció una experiencia sonora que acariciaba sin agotar, mientras que el sutil perfume inspirado en los bosques de bambú, diseñado por Givaudan, evocaba memorias sensoriales que acompañaban pero nunca saturaban. Este enfoque holístico fue clave para transmitir la idea de que el lujo debería vivirse a través de experiencias ricas y memorables, más que por una acumulación tangible de objetos.

La inclusión de un food truck de lujo dentro de la instalación también subrayó esta narrativa, asociando la gastronomía al arte del diseño. La propuesta fusionó tradición y modernidad, mostrando que incluso la comida puede ser una experiencia de lujo accesible. Este gesto contemporáneo no solo reflejó una democratización del lujo, sino que también ilustró la forma en que Lexus está adaptándose a un mundo que exige innovación y conciencia ambiental. La conexión entre lo culinario y lo automotriz se evidenció en la promesa de Lexus de ofrecer una gama 100% electrificada, alineando su compromiso cultural con su estrategia de producto.

En el fondo, la participación de Lexus en ARCOmadrid no fue simplemente acerca de exhibir un vehículo en un entorno artístico, sino más bien de cómo el automóvil puede ser interpretado como un objeto cultural y sensorial. Mediante la experiencia del ‘Trenzar lo invisible’, Lexus logró elevar la conversación en torno al automóvil hacia una reflexión sobre el futuro del lujo, centrado en la experiencia y la conexión emocional. En un mundo saturado de ruido, Lexus emergió como un faro que aboga por un lujo significativo: menos ruido, más intención, donde el valor se siente más que se explica. En un sector lleno de promesas, Lexus reafirma su compromiso con una visión que prioriza la tranquilidad y la confianza a largo plazo.