
El general Francis Donovan, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, compareció ante el Congreso para aclarar la postura militar de su país frente a Cuba. En medio de un clima de tensiones incrementadas entre ambas naciones, Donovan afirmó de manera categórica que no existen preparativos/militares para intervenir en la isla caribeña. Esta afirmación se produjo cuando una senadora preguntó directamente sobre la posibilidad de una operación militar para tomar el control de Cuba, a lo que el general respondió que el Ejército no está realizando ensayos ni planificando dicha acción.
Durante su declaración, Donovan también mencionó que no tiene conocimiento de iniciativas por parte de la Administración de Donald Trump que respalden a grupos opositores cubanos en el exilio con el fin de derrocar al Gobierno de La Habana. Sin embargo, el general subrayó que Estados Unidos consideraría el despliegue de tropas únicamente en el caso de que surja una amenaza contra su embajada en la isla o la base naval de Guantánamo, enfatizando que cualquier acción tendría como objetivo la defensa de los estadounidenses presentes en el país.
Las palabras de Donovan emergen en un contexto marcado por una relación tensa entre Estados Unidos y Cuba, caracterizada por negociaciones discretas que han tenido lugar tras la imposición del bloqueo energético por la administración Trump. Esta medida ha exacerbado la crisis económica en Cuba, lo que ha llevado a una mayor discusión sobre el futuro político de la isla. En este sentido, el tono de Trump ha aumentado en las últimas semanas, sugiriendo que podría intervenir directamente en la isla, e incluso refiriéndose a la posibilidad de una «toma amistosa» de la nación, una declaración que fue rápidamente rechazada por el Gobierno cubano.
Además, recientes información publicada por el diario The New York Times ha indicado que la Casa Blanca podría haber solicitado la salida del presidente Miguel Díaz-Canel como parte de las conversaciones para mejorar las relaciones. Sin embargo, esta supuesta condición no incluiría cambios en el sistema político ni en el rol de la familia Castro. El secretario de Estado, Marco Rubio, desmintió esta información, lo que añade más confusión al ya delicado estado de las relaciones bilaterales entre los dos países.
El Comando Sur, con sede en Florida, es el encargado de supervisar las operaciones militares estadounidenses en América Latina y el Caribe. Las declaraciones de Donovan reflejan una postura cautelosa ante un escenario complejo que incluye tanto la presión interna en Cuba como la crítica administración de la política exterior estadounidense. A medida que continúan surgiendo rumores y opiniones sobre el futuro de Cuba, el foco de atención permanece en la relación dinámica y a menudo conflictiva entre Estados Unidos y su vecino del sur.
