
Cuba enfrenta este martes prolongados apagones que afectarán a hasta un 61% de su territorio, durante las horas de mayor demanda energética, según informes de la agencia de noticias EFE. La Unión Eléctrica (UNE) estima que durante la tarde-noche, el país sólo podrá generar 1,240 megavatios (MW) frente a una demanda máxima de 3,080 MW. Esto se traduce en un déficit de 1,840 MW, que obligará a desconectar 1,870 MW para evitar un colapso del sistema eléctrico. Esta situación es consecuencia de una crisis energética profunda que se ha acentuado desde enero de este año debido al bloqueo petrolero impuesto por el Gobierno de Estados Unidos.
Desde mediados de 2024, Cuba ha lidiado con una severa crisis económica y energética, exacerbada por las sanciones estadounidenses que han restringido severamente el acceso a combustibles. Las Naciones Unidas han calificado estas medidas como «acciones que vulneran los derechos humanos», destacando el impacto que tienen en la vida cotidiana de los cubanos. En este contexto, el sistema energético cubano se ha convertido en un punto crítico, evidenciado por la parálisis de seis de sus 16 unidades de generación termoeléctrica que no están operativas debido a averías y mantenimientos.
El principal factor del déficit energético en Cuba radica en la antigüedad y obsolescencia de su infraestructura energética, combinada con las restricciones externas que ha impuesto el Gobierno de Estados Unidos. A pesar de que el 40% de la generación eléctrica del país proviene de motores que requieren diésel y fueloil, este sistema se encuentra prácticamente paralizado desde el inicio de las sanciones. La situación es grave, ya que la UNE ha explicitado que será necesario desconectar un número significativo de clientes para mantener la estabilidad del sistema eléctrico nacional.
En medio de esta crítica situación, la llegada del petrolero ruso Anatoli Kolodkin con aproximadamente 730,000 barriles de crudo la semana pasada representa un ligero alivio para las autoridades cubanas. Sin embargo, la espera para procesar este crudo y producir los derivados necesarios tomará entre 15 y 20 días. Las estimaciones indican que, dada la alta demanda de 100,000 barriles de petróleo diarios, Cuba necesitará seguir buscando fuentes alternativas para estabilizar su suministro energético y dejar atrás las largas horas de apagones que marcan la cotidianidad de sus ciudadanos.
Con apagos que han llegado a extenderse por más de 15 horas en La Habana y, en algunos lugares, hasta dos días consecutivos, la situación energética en Cuba se convierte en una emergencia con implicaciones sociales y económicas significativas. A medida que el país lucha por reponer su capacidad de generación, la población se enfrenta a desafíos diarios que complican aún más su calidad de vida. La llegada de nuevos cargamentos de petróleo será crucial en los próximos días, pero el efecto de las sanciones y la falta de inversiones extranjeras persisten como barreras para la recuperación a largo plazo del sector energético.
