El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha rechazado enérgicamente las acusaciones de su homólogo ecuatoriano, Daniel Noboa, quien insinuó vínculos entre Petro y el narcotraficante José Adolfo Macías Villamar, conocido como Fito. En un mensaje a través de su cuenta de X, Petro afirmó que no conoce a Fito ni a sus asociados y destacó que su única interacción con Ecuador ha sido para asistir a las ceremonias de posesión de presidentes. Además, resaltó que su gobierno ha colaborado en la captura de criminales ecuatorianos, reafirmando su compromiso de lucha contra el narcotráfico en la región.

Las declaraciones de Noboa, realizadas en una entrevista con la revista Semana, sugieren una conexión entre Petro y miembros de la Revolución Ciudadana, algunos de los cuales, según Noboa, podrían tener vínculos con el líder de la banda criminal Los Choneros, Fito. Este último fue un personaje clave en el aumento de la violencia en Ecuador tras su fuga de prisión en enero de 2024. La situación ha llevado a Noboa a emprender una ofensiva contra los grupos narcotraficantes en su país, mientras la relación entre Colombia y Ecuador continúa deteriorándose.

Gustavo Petro no solo contestó defendiendo su posición y descalificando las acusaciones, sino que también hizo énfasis en una supuesta estrategia en su contra que, según él, sería parte de un plan alimentado por la extrema derecha colombiana. En sus declaraciones, Petro comparó la situación con la de Donald Trump, sugiriendo que ambos líderes podrían estar siendo manipulados por desinformación hacia sus respectivos gobiernos. Esta analogía resalta las tensiones políticas no solo entre Colombia y Ecuador, sino también la polarización que enfrenta Petro dentro de su propio país.

El narcotráfico ha sido, sin duda, un tema central en la agenda política tanto de Colombia como de Ecuador, con repercusiones que van más allá de sus fronteras. Fito, líder de Los Choneros, fue recapturado en 2025 y recientemente extraditado a Estados Unidos, marcando un hito en la lucha internacional contra el narcotráfico, pero también añadiendo más presión sobre ambos gobiernos para abordar esta problemática. No obstante, las recriminaciones entre Petro y Noboa ponen de manifiesto las complejidades de la cooperación bilateral en temas de seguridad y la necesidad urgente de un diálogo constructivo.

Finalmente, el presidente colombiano hizo un llamado a un entendimiento más solidario entre las naciones, sugiriendo que las acusaciones infundadas no sirven más que para desviar la atención de los problemas reales que enfrentan ambos países. A pesar de las tensiones, Petro ha expresado la voluntad de dialogar, llegando incluso a proponer que el expresidente Donald Trump actúe como mediador en esta crisis diplomática. Con el narcotráfico como telón de fondo, la relación entre Colombia y Ecuador parece estar en un punto crítico, donde la comunicación y la transparencia serán esenciales para avanzar.