
El candidato presidencial Salvador Nasralla, representante del Partido Liberal de Honduras, ha denunciado un supuesto «cambio de datos» en el conteo de votos preliminar que tuvo lugar la madrugada del 4 de diciembre de 2025. Según Nasralla, alrededor de las 03:24 a.m., la pantalla del sistema de conteo se apagó repentinamente, lo que permitió que un algoritmo, que él atribuye a irregularidades similares en las elecciones de 2013, modificara los resultados. Nasralla ha llamado a la comunidad a investigar a la empresa responsable del portal de resultados y ha afirmado que los votos que debería haber recibido fueron transferidos a su rival, el candidato Nasry ‘Tito’ Asfura, quien ha estado liderando el conteo en estas elecciones generales.
La situación se ha vuelto aún más controvertida, ya que Nasralla acusó que los 1,081,000 votos que él obtuvo le fueron asignados a Asfura, mientras que los 1,073,000 votos del candidato del Partido Nacional fueron erróneamente acreditados a su nombre. Esta acusación se produce en un contexto ya tenso, donde ambos candidatos han estado intercambiando posiciones en las primeras proyecciones de los resultados, complicadas por cortes en el sistema de conteo. El Consejo Nacional Electoral ha instado a la calma, pidiendo paciencia a los hondureños en la búsqueda de transparencia y veracidad en el proceso electoral.
Al cierre de la jornada electoral, hasta el 4 de diciembre, poco menos del 85% de los votos habían sido contabilizados. Nasry Asfura se encontraba líder con 1,087,252 votos, alcanzando un 40.07%, mientras que Nasralla seguía de cerca con 1,077,397 votos, equivalentes al 39.70%. La candidata a vicepresidenta de Asfura, María Antonieta Mejía, ha sido clara en su llamado a la prudencia, enfatizando que Nasralla no es nuevo en este tipo de contiendas y que debe respetar la voluntad del pueblo que salió a votar. Su mensaje se amplió con el apoyo del Consejo Hondureño de la Empresa Privada, que pidió moderación y responsabilidad a todos los actores involucrados.
Desde el organismo electoral se ha informado que aproximadamente el 17% de las papeletas presentan inconsistencias que requerirán de una revisión minuciosa, lo que alargará la espera por los resultados definitivos de estos comicios. Las elecciones, que se efectuaron el pasado domingo, han estado marcadas por la desconfianza y el cuestionamiento de la transparencia del proceso, elementos que el actual gobierno busca abordar antes de la transmisión de poder prevista para el 27 de enero de 2026. Este nuevo entorno electoral está caracterizado por la resistencia del Partido Libre a aceptar los resultados preliminares, lo que genera preocupación acerca de la estabilidad y la legitimidad de los procesos democráticos en el país.
En un contexto internacional más amplio, la retórica política de las elecciones en Honduras ha despertado el interés de figuras como el expresidente estadounidense Donald Trump, quien ha manifestado apoyo hacia el candidato Nasry Asfura. Además, la reciente libertad del exmandatario hondureño Juan Orlando Hernández, condenado por narcotráfico, ha suscitado una serie de especulaciones sobre la influencia externa en el proceso electoral. Las próximas semanas serán cruciales no solo para determinar quién será el nuevo presidente, sino también para observar cómo estas dinámicas políticas, junto con las denuncias de irregularidades, afectarán la confianza de la ciudadanía en las instituciones democráticas del país.
