
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció el domingo que se ha detenido el envío de petróleo y otros recursos económicos desde Venezuela hacia Cuba. Esta decisión ha sido vinculada directamente al reciente cambio de control en Venezuela, tras la captura del presidente Nicolás Maduro, quien lideró el país durante años en medio de una profunda crisis política y económica. A través de su plataforma Truth Social, Trump expresó que este cese de apoyo financiero y energético marcará un cambio significativo para la isla caribeña, que ha dependido históricamente de dicho intercambio.
Trump destacó que durante décadas, Cuba se ha mantenido en pie gracias al crudo venezolano a cambio de asistencia en seguridad por parte de los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Sin embargo, al afirmar que ‘la mayoría de esos cubanos están MUERTOS por el último ataque de EE.UU.’, el presidente dejó clara su postura cruenta hacia la manipulación del Gobierno cubano. La Casa Blanca ha intensificado su advertencia hacia el régimen de la isla, sugiriendo que debe llegar a un acuerdo con el nuevo gobierno de Venezuela o enfrentarse a un futuro económico incierto.
La intervención militar, denominada ‘Resolución Absoluta’, se llevó a cabo el pasado 3 de enero y resultó en la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores. El presidente Trump subrayó que Venezuela, en este nuevo contexto, ya no requiere la protección de Cuba y señaló a los agentes cubanos como ‘matones y extorsionadores’. Esta declaración busca enfatizar el apoyo decidido de los Estados Unidos, asegurando que ahora Venezuela cuenta con el respaldo del ejército estadounidense, catalogado por Trump como ‘el más poderoso del mundo’, para garantizar su seguridad.
La operación militar ha dejado un saldo trágico, con al menos 56 militares muertos, de los cuales 32 eran cubanos. Las repercusiones de la intervención han sido objeto de críticas tanto dentro como fuera de Venezuela y Cuba, generando un debate sobre las implicaciones humanitarias y políticas que este tipo de intervenciones pueden conllevar. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con atención el desarrollo de los eventos en la región, especialmente entre los aliados tradicionales de ambos países.
A medida que la tensión continúa en la región, el futuro de Cuba queda en un panorama incierto. Trump ha enfatizado que no habrá más petróleo ni dinero para la isla, elevando la presión sobre el régimen castrista. Al final de su mensaje, el presidente hizo un llamado urgente a Cuba para que considerara llegar a un acuerdo ‘antes de que sea demasiado tarde’, subrayando la anteposición de intereses estratégicos de Estados Unidos en su política exterior hacia América Latina.
