El viceministro de Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, ha declarado que la isla se está preparando para una posible agresión militar por parte de Estados Unidos, en medio de un contexto de creciente tensión entre ambos gobiernos. En una entrevista reciente con NBC News, Cossío enfatizó que las fuerzas armadas cubanas están en constante preparación ante cualquier eventualidad, afirmando que la posibilidad de un ataque militar, aunque considerada poco probable, no puede ser ignorada. «La verdad es que siempre lo vemos como algo muy lejano, pero seríamos ingenuos si no nos preparáramos», señaló el funcionario, dejando claro que Cuba se mantiene alerta ante las provocaciones externas.

El discurso de Cossío se produce en un momento en que las relaciones bilaterales atraviesan una fase tensa, marcada por declaraciones provocativas desde Washington. El presidente Donald Trump, en repetidas ocasiones, ha expresado su interés por tomar el control de Cuba, lo que ha intensificado la ansiedad en La Habana. El secretario de Estado, Marco Rubio, también ha contribuido a agravar la situación al advertir que, si estuviera en el gobierno cubano, debería estar preocupado. Estas declaraciones sugieren un ambiente de hostilidad que podría escalar, a pesar de que el Jefe del Comando Sur de Estados Unidos, Francis Donovan, ha descartado cualquier plan militar para una intervención en la isla.

La presión económica sobre Cuba ha aumentado considerablemente, exacerbada por el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, que ha llevado a apagones prolongados y afectaciones en servicios esenciales como la salud y el transporte. Según Cossío, esta situación se ha vuelto crítica y requiere una respuesta proactiva por parte del gobierno cubano para mitigar las crisis actuales. «Estamos actuando de la forma más proactiva posible para hacer frente a las circunstancias», manifestó, señalando la gravedad de la crisis energética que enfrenta el país debido a las sanciones.

A pesar del entorno de inestabilidad y tensión, Cossío ha reiterado que el gobierno cubano está dispuesto a mantener un diálogo abierto con Estados Unidos. «Tenemos la necesidad y el derecho de protegernos, pero estamos dispuestos a sentarnos a dialogar», afirmó, expresando la intención de Cuba de mantener una relación respetuosa con su vecino del norte. Esta postura representa un esfuerzo por parte de la isla para buscar una resolución pacífica a las diferencias que han persistido a lo largo del tiempo entre ambos países.

Sin embargo, la situación política en Cuba también está bajo el escrutinio internacional. Informes recientes indican que Estados Unidos ha exigido la salida del presidente Miguel Díaz-Canel como condición para negociar un acuerdo con Cuba. A su vez, analistas mencionan que Trump ha perdido apoyo entre votantes latinos, a pesar de sus iniciativas contra el régimen cubano. El futuro de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos sigue siendo incierto, pero las declaraciones de Cossío subrayan la necesidad de una diplomacia constructiva en medio de las crecientes tensiones.