El vicepresidente del Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo (CENDA) destacó recientemente la importancia estratégica de defender y desarrollar CODELCO en un evento celebrado en Santiago. En sus declaraciones, subrayó que esta estatal no solo ha sido fundamental para la economía chilena durante más de medio siglo, sino que su seguridad y estabilidad son temas prioritarios de seguridad nacional, especialmente en un contexto donde su solvencia está siendo cuestionada por autoridades del gobierno actual. Estos ataques provienen de figuras prominentes como el Ministro de Minería, quien ha hecho declaraciones alarmantes que recuerdan a las exageraciones que llevaron a reprimendas por parte de la Contraloría General de la República en el pasado, lo cual genera preocupación sobre la integridad de CODELCO como pilar industrial del país.

Las recientes acciones de un diputado, quien preside la comisión de minería y ha realizado un cabildeo constante en contra de CODELCO, refuerzan la percepción de un ataque coordinado hacia la empresa. En el pasado, este mismo parlamentario buscó desacreditar el acuerdo entre CODELCO y SQM con argumentos que fueron descalificados incluso por el expresidente del Directorio de CODELCO, Máximo Pacheco Matte. La búsqueda de firmar nuevas investigaciones en contra de la estatal pone de manifiesto una estrategia que, según muchos críticos, se asemeja a un intento por debilitar a la empresa con fines de privatización, lo que preocupa a diversos sectores de la sociedad.

La gestión de Dn. Máximo Pacheco Matte fue reconocida por su valor y transparencia en la reciente junta de accionistas. En su exposición, Pacheco analizó las dificultades enfrentadas por CODELCO, incluyendo el desafío de operar yacimientos cupríferos con leyes significativamente reducidas, lo que dificulta la extracción eficiente de cobre. A pesar de estos obstáculos, la estrategia adoptada por la administración busca asegurar un futuro sólido para la corporación, destacando su papel como líder mundial en la producción de cobre y litio. Este enfoque proactivo ha generado confianza, aunque la desinformación y la difamación continúan amenazando el clima que rodea a CODELCO.

Un aspecto crucial mencionado por Pacheco es el endeudamiento de CODELCO, el cual se mantiene en niveles prudentes cuando se considera su capacidad de generación de caja, que ha promediado 18 millones de dólares diarios en la última década. A pesar de que el mercado financiero considera el nivel de deuda manejable, se argumenta que CODELCO podría disminuir su endeudamiento significativamente si estuviera sujeta a una tributación equitativa, lo que resalta la paradoja de que la estatal, que aporta enormemente al fisco, no recibe apoyo proporcional. Este contexto plantea interrogantes sobre la justicia fiscal y la manera en que las empresas estatales son tratadas en comparación con las privadas.

Finalmente, CODELCO no solo ha sido vital para las arcas fiscales, aportando el equivalente a la mitad del producto interno bruto de 2025 desde su nacionalización, sino que también ha demostrado su compromiso con el desarrollo industrial a nivel nacional. A medida que se enfrenta a presiones externas y a ataques internos, queda claro que defender esta empresa es esencial para preservar la soberanía y el patrimonio nacional. La historia de CODELCO es una narración de resistencia y éxito que debe ser protegida y celebrada, pues su desarrollo no es solo una cuestión de beneficio económico, sino un imperativo estratégico para la seguridad nacional.