
El Servicio Nacional del Patrimonio Cultural ha anunciado la apertura de postulaciones para la VI versión del concurso «El Menú de Chile», que busca reconocer y destacar las cocinas patrimoniales del país. Las propuestas podrán ser enviadas hasta el 7 de noviembre, invitando a todos los ciudadanos a descargar las bases del concurso, que están disponibles en línea. Este certamen, organizado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio a través de Serpat, tiene como finalidad resaltar los productos, saberes, recetas y prácticas tradicionales que forman parte del vasto patrimonio gastronómico chileno.
Emilio de la Cerda, subsecretario del Patrimonio Cultural, subrayó la importancia de la participación ciudadana en este proceso, destacando que se han flexibilizado los requisitos de postulación. Ahora, equipos de apenas dos integrantes, como parejas familiares o grupos de investigadores, podrán presentar sus propuestas. Esto no sólo incentiva la participación de la ciudadanía, sino que también busca poner en valor las memorias y tradiciones locales, permitiendo un acceso más amplio a esta iniciativa.
En el marco de este concurso, Catalina Dib, seremi de las Culturas, hizo un llamado especial a la comunidad de la Región de Valparaíso a involucrarse en la preservación del patrimonio culinario. «Cada receta y cada tradición familiar es un asomo a nuestra historia como sociedad. Esta es una excelente oportunidad para aquellos que tienen conocimientos sobre gastronomía vernácula y quieran compartir estos saberes», aseguró Dib, enfatizando la relevancia cultural de las preparaciones que han perdurado a lo largo de las generaciones.
Las propuestas deberán incluir un menú acompañado de un relato que ofrezca contexto, testimonios y fotografías, demostrando la diversidad y significados sociales asociados a las recetas presentadas. Alejandro Salas, ganador de la edición anterior del concurso, expresó su gratitud por los cambios en las bases, resaltando que estas modificaciones consideran tanto la experiencia previa de los postulantes como la intención de dar visibilidad al patrimonio cultural vivo. Salas instó a la ciudadanía a explorar sus tradiciones alimentarias locales, subrayando que la cocina es una forma de defender la identidad cultural.
El jurado evaluará las propuestas priorizando su origen territorial y la identidad cultural, garantizando la pertinencia de cada tradición. En esta edición se premiará al menú ganador con $3.000.000, así como menciones honrosas por un millón de pesos. Con la intención de llegar a un público más amplio, se realizarán lanzamientos en diversas regiones y sesiones virtuales de asistencia técnica para los interesados en participar, asegurando que todos tengan la oportunidad de contribuir a la riqueza culinaria de Chile.
