
En un video viral en TikTok, una mujer de unos 30 años se pregunta con un tono de autocrítica: «¿Me parece a mí o soy la persona más fea del mundo?». Acompañada del texto «POV (punto de vista): chicas en su fase lútea», su publicación ha acumulado 2,4 millones de visualizaciones junto a una avalancha de comentarios que reflejan la conexión y frustración de muchas mujeres. «Esta soy yo literalmente», señala una usuaria, mientras que otra expresa su enfado por la acertada representación de este fenómeno, conocido como «luteal uglies» en inglés. Este término describe los cambios notables en la apariencia y estado emocional que se experimentan durante la fase lútea del ciclo menstrual, donde las mujeres sienten que su autopercepción se deteriora debido a las fluctuaciones hormonales que afectan su apariencia física y su estado de ánimo.
Durante la fase lútea, que se manifiesta en la segunda mitad del ciclo menstrual, los niveles de estrógeno disminuyen significativamente, lo que puede desencadenar efectos adversos en la piel y el bienestar general de las mujeres. La doctora Louise Newson, experta en hormonas femeninas, explica que estas alteraciones hormonales pueden conducir a una mayor resequedad de la piel, la aparición de granos y manchas, así como hinchazón y sensibilidad en los senos. Este escenario resuena con las experiencias de muchas mujeres que comparten su lucha con los síntomas en las redes sociales, donde el entendimiento colectivo se vuelve una fuente de apoyo y validación.
Elena Spaven, una joven de 25 años, se siente especialmente identificada con los relatos de la comunidad. Describe cómo durante su fase lútea experimenta una hinchazón excesiva y una sensación de agotamiento que impacta su vida diaria. «Siento que mi cerebro funciona a cámara lenta», confiesa, aludiendo a su dificultad para concentrarse y su falta de motivación. Este testimonio revela una realidad que, aunque luchan en silencio, muchas mujeres enfrentan cada mes: cambios físicos y emocionales que alteran su día a día, complicando incluso interacciones simples con amigos y seres queridos.
La periodista Henrietta también comparte su experiencia de sentir «desesperación y angustia» durante esta etapa, lo cual le provoca dificultades en su trabajo y estudios. Ella destaca la necesidad de una mayor conciencia sobre los efectos del ciclo menstrual en la salud y el bienestar de las mujeres. Según la doctora Newson, la falta de diálogo sobre estos síntomas suele llevar a la normalización de los mismos, lo que puede resultar frustrante: «Es inaceptable que las mujeres deban soportar estas condiciones sin el necesario apoyo o comprensión de su entorno».
A medida que las mujeres comienzan a buscar formas de mitigar sus síntomas, el diálogo en plataformas como TikTok se ha convertido en un lugar clave para la ayuda colectiva. Consejos como evitar el alcohol, mantener una buena hidratación y adoptar una dieta más equilibrada se sugieren como maneras de aliviar la incomodidad de la fase lútea. Al respecto, la doctora O’Neill subraya su importancia, proponiendo una educación más amplia sobre el ciclo menstrual, que, a su vez, empodere a las mujeres a ser proactivas en la búsqueda de cuidado médico cuando sea necesario, ya que los síntomas no suelen desaparecer por sí solos.
