La defensa de Nicolás Maduro, depuesto presidente de Venezuela, ha sido llamada a presentar formalmente su argumentación ante un tribunal federal de Nueva York para que se reconozca la inmunidad del mandatario y se detenga el proceso penal que enfrenta en Estados Unidos. El juez Alvin Hellerstein ha establecido el 2 de septiembre como fecha límite para que los abogados de Maduro presenten sus argumentos. Posteriormente, el Gobierno estadounidense tendrá hasta el 2 de octubre para responder a dichas alegaciones, y una vista judicial está programada para el 17 de noviembre para analizar las cuestiones planteadas por ambas partes.

La defensa de Maduro sostiene que los tribunales estadounidenses no tienen jurisdicción sobre él y cuestiona la legalidad de su captura durante una operación militar el 3 de enero, cuando fuerzas estadounidenses lo detuvieron en Caracas y lo trasladaron a territorio norteamericano. La estrategia legal se centra en la argumentación de que, al actuar como jefe de un Estado soberano, Maduro debe gozar de inmunidad. Este concepto fue planteado por el abogado Barry Pollack durante la primera comparecencia de Maduro, quien también puso en duda los términos de su detención y traslado.

Un precedente relevante en este caso es el de Manuel Noriega, exdictador panameño, capturado en 1989 y juzgado por narcotráfico. A pesar de su condición de jefe de Estado, un tribunal federal estadounidense desestimó el argumento de Noriega sobre la inmunidad. Sin embargo, la situación de Maduro es distinta; cuando fue capturado, aún ostentaba el cargo de presidente de Venezuela, aunque los Estados Unidos no lo reconocieran como tal desde 2019, lo que añade un nuevo nivel de complejidad legal a su defensa.

Mientras su defensa se prepara para presentar nuevos argumentos legales, Maduro ha compartido en las redes sociales fotografías tomadas en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde se encuentra recluido. En las imágenes, el exmandatario aparece vistiendo ropa de prisión y realizando el gesto de victoria con una mano. Su hijo, Nicolás Maduro Guerra, manifestó que las fotos fueron capturadas el 25 de junio, justo un día después de que un devastador terremoto azotara a Venezuela, que dejó más de 6.500 muertes.

Maduro enfrenta graves acusaciones en Estados Unidos, incluyendo conspiración para cometer actos de narcoterrorismo e importación de cocaína, y su esposa, Cilia Flores, también está bajo cargos relacionados con drogas y posesión de armas. El juicio, previsto para junio de 2027, podría marcar un momento crucial en la historia de la política venezolana y en las relaciones entre Estados Unidos y el régimen chavista, en un contexto donde la comunidad internacional observa atentamente los acontecimientos.