
Un estudio reciente, publicado en la revista *Perspectives on Psychological Science*, ha revelado una inquietante tendencia en las culturas occidentales: cada año las personas están hablando menos. Los investigadores Valeria Pfeifer y Matthias Mehl analizaron la comunicación cotidiana de más de 2,000 participantes de diversas edades en países como Estados Unidos, México, Australia y varias naciones europeas. Tras revisar 15 años de datos, el estudio señala que la pérdida de palabras es significativa, con un promedio de 300 palabras menos al día, lo que equivale a cerca de 110,000 palabras anuales, una cifra comparable al contenido de una novela corta. Este fenómeno resulta alarmante, especialmente si se considera el impacto de la tecnología moderna en nuestras interacciones sociales y la posibilidad de un deterioro en la comunicación verbal.
Mehl ha sugerido que el auge de los dispositivos móviles y las redes sociales podría estar detrás de esta disminución en la comunicación hablada. Durante la última década, hemos cambiado cada vez más las interacciones físicas por mensajes de texto y correos electrónicos. En el estudio, se notó que los más jóvenes, aquellos menores de 25 años, mostraron una mayor disminución en la cantidad de palabras habladas en comparación con sus contrapartes mayores. Esta tendencia podría indicar que, a medida que nuestra vida se vuelve más digital, se reduce el tiempo y la atención dedicada a las conversaciones cara a cara, lo que plantea serias interrogantes sobre cómo las futuras generaciones se relacionarán con el mundo que les rodea.”},{
