
El pasado mes de noviembre de 2023, se promulgó la Ley 21.621, destinada a fortalecer la integración del Hospital Clínico de la Universidad de Chile a la red de salud pública. Esta ley busca proporcionar financiamiento estatal para la atención a pacientes de Fonasa en tres comunas específicas: Independencia, Tiltil y Renca. A pesar de sus buenas intenciones, el director del hospital, Eduardo Tobar Almonacid, ha expresado preocupaciones sobre la insuficiencia de recursos asignados a través de la Ley de Presupuesto 2027, lo cual pone en riesgo la posibilidad de satisfacer la creciente demanda de servicios médicos en la esfera pública.
Según las cifras presentadas por Tobar, los fondos destinados al hospital han ido en disminución, pasando de $31.273 millones en 2025 a $24.766 millones en 2026. Esta reducción ha obligado al hospital a limitar tanto las atenciones como las derivaciones de pacientes, provocando una intensa competencia por los recursos disponibles. Para el año 2027, el presupuesto propuesto es de aproximadamente $25.500 millones, una suma que el director considera insuficiente por lo que el establecimiento ha solicitado $10.000 millones adicionales para poder atender adecuadamente la demanda de la población.
El director del hospital ha afirmado que el presupuesto actual no solo afecta las prestaciones directas según la ley, sino que también compromete la capacidad general del hospital para abordar otras áreas críticas. En este sentido, ha pedido un esfuerzo adicional a las autoridades para elevar este presupuesto, argumentando que los datos de los dos años de implementación de la ley demuestran una alta efectividad en la resolución de problemas de salud en las comunas asignadas. Sin embargo, las posibilidades de atención para casos de mayor complejidad aún quedan comprometidas, generando una situación insostenible.
La reducción en el presupuesto ha afectado directamente a los pacientes. Por ejemplo, el año pasado el hospital ejecutó más de $2.500 millones mensuales, mientras que el presupuesto vigente es de alrededor de $24.500 millones, lo que ha obligado a solicitar ajustes en el convenio de prestaciones a Fonasa. Aunque las razones detrás de la limitación presupuestaria son entendibles en el contexto económico del país, la restricción está mermando la capacidad de respuesta frente a las listas de espera y a enfermedades complejas, lo que podría tener graves consecuencias para la población.
El director ha mantenido conversaciones constantes con las autoridades de salud y con Fonasa, quienes reconocen la eficiencia de los resultados del hospital, pero apuntan a un problema de marco presupuestario que impide su expansión. Con aproximadamente 215.000 habitantes en las comunas de Independencia, Tiltil y Renca, el hospital enfrenta la cruda realidad de que muchas derivaciones en especialidades críticas como traumatología, oftalmología y otorrinolaringología están restringidas. Esto pone en jaque la atención de salud de una gran cantidad de personas que dependen de los servicios que ofrece el hospital, haciendo urgente una reevaluación del presupuesto por parte de las autoridades competentes.
