La localidad de Roblería, en la comuna de Coihueco, ha sido escenario de un significativo encuentro denominado «Memorias del Mimbre», que busca rescatar y documentar los saberes y relatos relacionados con la tradicional cestería en mimbre, reconocida oficialmente como Patrimonio Cultural Inmaterial de Chile. La actividad, encabezada por el Delegado Presidencial de Ñuble, Diego Sepúlveda Palma, y la seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Ñuble, Nataly De La Hoz, reunió a artesanas y artesanos locales, quienes compartieron sus experiencias y conocimientos transmitidos de generación en generación, reforzando así la identidad campesina del territorio.

Con la valiosa participación del director regional del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Claudio Martínez Cerda, y las moderadoras Patricia Izquierdo y Elizabeth Navarrete, el encuentro propició un espacio de diálogo en el que se recopiló la memoria vinculada al oficio de la cestería. Según Diego Sepúlveda Palma, «es muy importante apoyar espacios que permiten reconocer y proteger las tradiciones que forman parte de la identidad de Ñuble». El Delegado detalló que la cestería en mimbre representa no solo un oficio, sino también la historia y el esfuerzo de las familias que han mantenido viva esta práctica durante generaciones.

La seremi Nataly De La Hoz enfatizó la relevancia de crear espacios que permitan la salvaguarda y reconocimiento de las comunidades portadoras de patrimonio cultural inmaterial. A su juicio, este tipo de encuentros son esenciales para poner de relieve el valor de los saberes tradicionales y reconocer el trabajo de las familias que han preservado este arte. «Fortalecer la identidad cultural de Ñuble es una de nuestras prioridades», aseguró la seremi, resaltando la importancia de eventos como «Memorias del Mimbre» para mantener la práctica viva.

La cestería en mimbre de Roblería es una técnica vibrante que ha sido cultivada por hombres y mujeres de la comunidad, quienes han transmitido sus conocimientos sobre la naturaleza y el entorno rural a través de las generaciones. Entre los productos elaborados se encuentran cestos, paneras, baúles y sillas, elementos que forman parte del imaginario campesino chileno. Estos objetos no solo son funcionales, sino que también cuentan con un significado profundo para la comunidad, reflejando su historia y conexión con la tierra.

El mimbre utilizado en la elaboración de estas piezas es cultivado por las propias familias en sus terrenos, cosechándose entre mayo y agosto. A través de técnicas tradicionales de entrelazado manual y el uso de hormas artesanales, los artesanos dan vida a sus creaciones, que hoy son consideradas parte del patrimonio vivo de la región. Esta manifestación cultural ha sido oficialmente reconocida en el Registro Nacional de Patrimonio Cultural Inmaterial en Chile desde 2025, fortaleciendo aún más el esfuerzo por preservar y dignificar el antiguo arte de la cestería en mimbre de Roblería.