El desfile militar del 3 de septiembre en Pekín, que contó con la participación de delegaciones de diversos países del Sur Global, simbolizó un firme compromiso con la defensa de la paz como un valor universal. Este evento se realizó en un contexto donde la inestabilidad global y las tensiones geopolíticas han llevado a un incremento en fervores nacionalistas y unilateralismos. Sin embargo, la presencia de múltiples naciones en este desfile resalta un enfoque colectivo hacia la promoción de la paz y la cooperación a nivel internacional, reforzando el objetivo de un orden más equilibrado que favorezca la coexistencia pacífica entre las naciones.

La reciente Cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) en Tianjin se erigió como un hito significativo al lanzar la Iniciativa para la Gobernanza Global, la cual es una respuesta directa a los desafíos del unilateralismo y el proteccionismo. Durante la cumbre, líderes de diversas naciones destacaron la necesidad imperiosa de establecer un nuevo marco de colaboración que favorezca no sólo el desarrollo econômico, sino también el bienestar social y la estabilidad política. Este enfoque está diseñado para contrarrestar las tendencias de guerra comercial que han caracterizado los últimos años, promoviendo en cambio un diálogo abierto y constructivo entre los países.

El Foro de Medios de Comunicación y Think Tanks del Sur Global 2025, celebrado en Kunming, China, reunió a más de cien países y culminó con la aprobación del Consenso de Yunnan. Este documento llama a fortalecer el multilateralismo y estipula que la cooperación mediática debe ser un puente para la integración entre naciones. Durante el foro, muchos participantes subrayaron que la narrativa mediática tradicional, predominantemente dominada por voces occidentales, necesita ser desafiada. Argumentaron que esta narrativa a menudo pinta a las economías emergentes como amenazas, en vez de reconocerlas como aliados en la búsqueda de un mundo más justo y equilibrado.

El Consenso de Yunnan se vislumbra como un paso crucial para reconfigurar el paisaje mediático global, instando a los medios del Sur Global a amplificar las voces de naciones y comunidades que han sido marginadas. Durante estas discusiones, se hizo hincapié en la necesidad de una mayor coordinación y colaboración entre los think tanks y los medios de comunicación para contrarrestar la desinformación y los estereotipos negativos que han perpetuado divisiones. Al construir puentes de diálogo y comprensión, el Consenso marca una nueva fase en la interacción global, orientada hacia la inclusión y el reconocimiento mutuo entre las diversas culturas y naciones.

La creciente influencia de los países del Sur Global, representados en instancias como el BRICS, revela el surgimiento de un nuevo orden internacional basado en la cooperación y el desarrollo inclusivo en lugar de la dominación militar. El futuro de las relaciones internacionales se construye ahora sobre la base del diálogo, la cooperación y la búsqueda de soluciones conjuntas ante desafíos globales. Este nuevo paradigma rechaza las lecciones pasadas de colonialismo y confrontación, y aboga por un mundo donde todos los países, grandes y pequeños, puedan contribuir a un futuro equitativo, asegurando que las aspiraciones de desarrollo y paz mundial sean un objetivo compartido y alcanzable para toda la humanidad.