Un grupo de 32 diplomáticos de diversas naciones, incluidos dos representantes de México, se encontraba de visita en Yenin, Cisjordania, cuando el ejército israelí abrió fuego contra ellos. Este incidente se produjo en el contexto de una visita de campo en la que los diplomáticos, entre los que se encontraban Pedro Blanco Pérez y Julio César Escobedo Flores, intentaban llevar a cabo actividades de diplomacia y observación. Según el comunicado emitido por la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, los disparos fueron realizados supuestamente para intimidar al grupo, aunque aseguran que no hubo advertencia previa sobre una supuesta invasión de una ‘zona no autorizada’.

La Cancillería mexicana condenó de inmediato el ataque, advirtiendo que la agresión pone en entredicho el artículo 29 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que establece la inviolabilidad de los agentes diplomáticos. En un comunicado en redes sociales, la Secretaría expresó su preocupación y exigió una explicación a Israel sobre el uso de la fuerza contra una delegación diplomática, instancia que debería estar protegida en virtud de tratados internacionales. Este tipo de acciones, alertó la Cancillería, son inaceptables y pueden tener repercusiones graves en las relaciones diplomáticas entre países.

La versión del ejército israelí sobre el suceso indica que los diplomáticos habían ingresado a una zona considerada problemática; sin embargo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de México indicó que no existe evidencia de que se hubiera realizado alguna advertencia, ya sea verbal o escrita, antes del ataque. Esta justificación ha sido recibida con escepticismo tanto por diplomáticos como por observadores internacionales, quienes exigen una investigación exhaustiva sobre la violencia ejercida por las fuerzas israelíes, que es considerada como un acto de intimidación hacia la comunidad diplomática presente en la región.

Por su parte, el ministerio palestino también ha calificado el ataque como un intento de intimidar a los representantes internacionales y está fomentando un debate sobre la seguridad de los diplomáticos en áreas de conflicto. Se han difundido videos que muestran el momento de los disparos, generando indignación y exigiendo respuestas claras por parte del gobierno israelí. La situación es especialmente delicada dado el actual clima de tensión en Gaza, donde han ocurrido numerosos incidentes violentos en los últimos días, afectando tanto a civiles como a delegaciones internacionales.

Finalmente, la Cancillería mexicana ha manifestado su compromiso de proporcionar apoyo a sus representantes y ha instado a la embajada de Israel en México a ofrecer las aclaraciones pertinentes sobre el evento. El canciller, Juan Ramón de la Fuente, se mantuvo en contacto directo con los diplomáticos, asegurando su bienestar, y recalcando la importancia de proteger a los funcionarios internacionales en su labor. Este incidente subraya la fragilidad de la situación diplomática en la región y la necesidad de un llamado a la paz y la colaboración entre las naciones involucradas.