La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha confirmado un reciente informe del New York Times que señala que su teléfono celular fue hackeado. Durante una conferencia matutina, Sheinbaum aclaró que el dispositivo comprometido era un aparato antiguo que ya no utilizaba desde su tiempo como jefa delegacional en Tlalpan, Ciudad de México. La mandataria también reveló que un correo electrónico, que casi no usa, fue objeto de hackeo, aunque aseguró que su teléfono actual y su correo principal no han sido afectados. Esta declaración llega en un contexto donde las comunicaciones de figuras públicas son cada vez más vulnerables a las intrusiones digitales.

En su comparecencia, Sheinbaum comentó: «Sobre el hackeo, sí, sí hackearon mi teléfono», haciendo alusión a la investigación de la periodista Natalie Kitroeff del New York Times. Este reportaje no ahonda en los detalles del contenido obtenido a través del hackeo, pero destaca la influencia política de Sheinbaum y su habilidad para establecer relaciones diplomáticas con el gobierno de Trump. En el mismo marco, la presidenta también manifestó su preocupación por la creciente amenaza de la ciberseguridad en la esfera pública.

La mandataria también relató que el dispositivo comprometido fue un regalo de la senadora Layda Sansores en 2008, durante el movimiento de Las Adelitas. Sheinbaum se encontró en dificultades para manejar su comunicación cotidiana y Sansores le obsequió un teléfono que se convirtió en una herramienta fundamental para su relación con los ciudadanos. “Lo guardo porque, les voy a decir por qué lo guardo, es como un cariño mi número de teléfono”, confesó, subrayando la importancia sentimental del aparato en su carrera política.

A lo largo de su carrera, el teléfono se transformó en un canal de comunicación vital con los habitantes de Tlalpan, quienes aún lo utilizan para gestionar problemas cotidianos como la falta de agua o cortes de luz. «Después ya lo hice mío», señaló Sheinbaum, enfatizando que, a pesar de haber dejado de utilizarlo para sus comunicaciones personales, ha mantenido la línea abierta para atender las necesidades de sus conciudadanos. Esto refleja un compromiso con la transparencia y la accesibilidad en su gestión como jefa de Gobierno.

El reporte del Times también aborda la relación de Sheinbaum con el presidente Donald Trump, destacando su papel en la defensa de México ante posibles aranceles. En un contexto marcado por la complejidad de las relaciones comerciales entre ambos países, la presidenta reafirmó su posición a partir de negociaciones intensas y la colaboración en temas de seguridad, incluyendo la expulsión de narcotraficantes a Estados Unidos. Así, el hackeo de su teléfono se presenta no solo como un hecho de seguridad personal, sino también como parte de un entramado de dinámicas políticas más amplias.