
Un notable esfuerzo de la Guardia Costera de EE. UU. llevó a la incautación de 4,510 libras de cocaína, equivalentes a 2.2 toneladas, en el océano Pacífico frente a las costas de Ecuador. El buque Escanaba interceptó este cargamento el 5 de abril, valorado en alrededor de 34 millones de dólares, en una operación que marca uno de los mayores decomisos en la región en lo que va del año 2026. Según informó la agencia federal, el operativo fue coordinado con una aeronave de patrulla marítima, que alertó a la tripulación del Escanaba sobre actividades sospechosas de narcotraficantes que arrojaban contrabando al mar.
Los funcionarios de la Guardia Costera declararon que, tras la notificación aérea, se desplegaron oficiales en el área indicada frente a Manta, Ecuador. Aunque se realizó una exhaustiva investigación, no se anunciaron arrestos en relación a este incidente. Este tipo de acciones es parte de patentes que buscan desarticular las operaciones de narcotráfico en alta mar, evidenciando el compromiso de EE. UU. en la lucha contra las redes de tráfico de drogas que operan en el Pacífico.
La incautación de este cargamento es parte de la Operación Pacific Viper, que, según el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, es fundamental en la estrategia del presidente Donald Trump para contrarrestar los cárteles de droga en el océano. Initiada en agosto de 2025, esta operación ha logrado la confiscación de 97,500 kilogramos de cocaína y ha resultado en la detención de 160 personas vinculadas al narcotráfico. La efectividad de estas operaciones destaca la necesidad de intervenciones robustas para eliminar el flujo de drogas que impactan a la sociedad estadounidense.
La región entre Colombia, Ecuador y Perú es considerada un punto crítico para el tráfico de drogas, tal como lo señala la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). Los narcotraficantes frecuentemente transfieren cargamentos en alta mar a embarcaciones de mayor capacidad o los dirigen directamente a Centroamérica y México, con destino final en los Estados Unidos. Las rutas marítimas se han vuelto cada vez más relevantes, especialmente debido a los refuerzos en los controles terrestres y aéreos.
La Guardia Costera de EE. UU. continúa realizando esfuerzos significativos en la lucha contra el narcotráfico. La operación que culminó con la incautación reciente es un claro ejemplo del impacto y la determinación de las fuerzas de seguridad para enfrentar lo que ellos consideran una grave amenaza para la sociedad. Con el decomiso de más de 1.7 millones de dosis potencialmente letales de cocaína, se reafirma la importancia de estas patrullas en la preservación de la seguridad pública y la integridad de las fronteras marítimas.
