Al menos doce personas han perdido la vida y tres más resultaron heridas en un trágico incendio que se desató en un centro de rehabilitación para adicciones en San José Iturbide, Guanajuato. Esta información fue confirmada por la Fiscalía General de Guanajuato, que ha iniciado inmediatamente las investigaciones pertinentes para esclarecer las causas de este siniestro. El incendio, que tuvo lugar durante la madrugada del domingo, ha conmocionado a la comunidad local y a las familias de las víctimas, quienes claman por respuestas en medio de este doloroso suceso.

Según los reportes disponibles, un total de 23 personas se encontraban dentro de las instalaciones del centro «Volver a vivir 24 horas A.C.» en el momento en que comenzó el incendio. De estas, seis personas lograron salir ilesas, incluidas tres miembros del personal. La Fiscalía ha indicado que el fuego inició dentro de un dormitorio que, debido a regulaciones internas, estaba cerrado desde el exterior, lo que pudo haber dificultado la evacuación de aquellos que estaban dentro. Las autoridades mencionan que están trabajando para determinar cómo se produjo el incendio y por qué las medidas de seguridad no pudieron prevenir esta tragedia.

Diversas agencias están actuando en el lugar de la tragedia para esclarecer lo sucedido, llevando a cabo la recolección de pruebas y entrevistas con testigos. El procesamiento de la escena se considera crucial para entender las circunstancias que llevaron al fatídico evento. Asimismo, los cuerpos de las víctimas han sido trasladados al Servicio Médico Forense para realizar las necropsias, conforme a los protocolos establecidos en casos como este. La Fiscalía ha destacado la importancia de tratar a las familias afectadas con dignidad y respeto, mientras se les brinda apoyo integral a través de áreas especializadas en atención a víctimas.

La gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, ha expresado su más sentido pésame a las familias afectadas y ha manifestado su compromiso con la investigación. Este incidente no es un hecho aislado, ya que ha habido otros eventos trágicos asociados a clínicas de rehabilitación en el país. Por ejemplo, en abril, un tiroteo en Sinaloa dejó nueve muertos, mientras que en febrero un incendio en Ciudad de México resultó en la muerte de cinco internos, lo que refleja una preocupante ola de violencia y accidentes en estos centros.

El incremento de tragedias en centros de rehabilitación ha generado preocupación social y ha llevado a colectivos a exigir mayor regulación y vigilancia en estos lugares, que son vitales para ayudar a las personas con problemas de adicciones. La situación actual plantea un llamado urgente a las autoridades para mejorar las condiciones de seguridad y brindar el apoyo necesario a quienes buscan una segunda oportunidad en su vida. La tragedia en San José Iturbide resuena como un recordatorio de la fragilidad de las vidas afectadas por las adicciones y del deber colectivo de cuidar de quienes se encuentran en sus batallas más difíciles.