El uso medicinal del cannabis es cada vez más común y rápidamente se aleja de ser una alternativa secundaria para convertirse en un tratamiento principal para dolencias físicas, insomnio, ansiedad y otras afecciones.

Diversos estudios han confirmado que el uso del cannabis ha funcionado en tratamientos contra condiciones con dolor crónico como artritis o cáncer, trastornos del sueño, enfermedades a la piel, oculares y otras. En ese sentido, la oferta de productos derivados y que funcionan como medicación alternativa y complementaria han pasado a ser parte fundamental de los tratamientos. 

¿Por qué elegir tratamientos basados en el cannabis? Los fitocannabinoides son más de 120 compuestos biológicos activos presentes en las flores de la planta, siendo los más conocidos el THC y el CBD. Este último, Cannabidiol, ha demostrado ser tremendamente beneficioso para el tratamiento de todo tipo de enfermedades, acumulando apoyos y evidencia científica.

A diferencia de las características psicoactivas del THC, el CBD no altera las funciones del organismo ni provoca un efecto “embriagador” sino que actúa beneficiosamente en el combate del dolor y otras condiciones de salud.

Este componente es eficaz como tratamiento secundario en enfermedades físicas como dolor crónico, gracias a sus propiedades analgésicas; fibromialgia, por sus características antioxidantes; epilepsia refractaria, gracias a sus propiedades anticonvulsivantes, entre otras.

El CBD también ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de los trastornos del sueño como el insomnio, gracias a sus cualidades ansiolíticas; la ansiedad, debido a que se concentra en los receptores de serotonina o la depresión, gracias a que contribuye a la regulación de los neurotransmisores.

Beneficios del CBD

Para los expertos, el uso de de Cannabidiol ha demostrado ser seguro y eficaz y se posiciona como una alternativa complementaria a los tratamientos convencionales. ¿Cómo funciona? Su uso en diferentes formatos como cremas y aceites, es una opción sencilla y no invasiva para los tratamientos. 

La crema, por ejemplo, se puede utilizar de manera focalizada para diferentes dolencias, además de ser utilizado tanto para fines terapéuticos y medicinales como para productos de belleza o cuidado personal y de la piel. 

Los aceites, en cambio, pueden ser utilizados para la administración oral o sublingual debido a los altos niveles concentrados del componente que se pueden encontrar en su formato líquido. Esta aplicación es altamente efectiva para tratamientos relacionados a la ansiedad, los trastornos del sueño o la ansiedad, que suelen tratarse con medicamentos en formato pastillas que pueden generar adicción o dependencia.

Hoy en día enfermedades relacionadas a la salud mental o dolencias físicas atribuidas a tratamientos contra el cáncer u otras son una preocupación en la salud pública. La dependencia a los medicamentos, sus altos costos y en algunos casos su desregulación han obligado a encontrar nuevas formas y alternativas que vayan más allá de los prejuicios, posicionando a los tratamientos basados en el cannabis como una opción segura y confiable.

En ese sentido, diversas agrupaciones y empresas se han encargado de trabajar seriamente y con base científica los beneficios de estos tratamientos, otorgando acceso, asesoría y elaboración de productos basándose en las enfermedades y complementándose con los tratamientos convencionales.