El Sindicato Nacional de Trabajadoras y Trabajadores de Prodemu ha alzado la voz contra lo que califican como «maltrato institucional» por parte de la actual administración del gobierno de Gabriel Boric. Según un informe de T13, la fundación, que desde hace 35 años trabaja por la promoción y desarrollo de la mujer en Chile, está viendo cómo su funcionamiento se precariza progresivamente. En un comunicado oficial, el sindicato señala que las acciones de la ex pareja del Presidente, Irina Karamanos, y de la ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Antonia Orellana, son las responsables de esta situación, denunciando una falta de consideración hacia las necesidades de la organización.

Los trabajadores de Prodemu han señalado que la eliminación de la Dirección Sociocultural de la Presidencia, decisión tomada por Karamanos, se llevó a cabo de manera arbitraria, sin realizar estudios ni evaluaciones de impacto, ni contar con un plan de transición adecuado. Esta medida, según el sindicato, resultó en el reparto de las fundaciones entre ministerios que carecían tanto de recursos como de estructura para asumir su gestión. De acuerdo con sus declaraciones, esta situación no solo pone en peligro la estabilidad laboral de sus miembros, sino que además podría afectar gravemente los servicios que la fundación ofrece.

Las críticas se centran también en la ministra Orellana, a quien se acusa de haber firmado un contrato que excluye derechos laborales garantizados por los contratos colectivos previamente negociados con los sindicatos de Prodemu. Los trabajadores han expresado su preocupación al no contar con los recursos necesarios para pagar los sueldos correspondientes al mes de enero, un hecho sin precedentes en la historia institucional de la fundación. A través de su comunicado, el sindicato advierte que esta falta de pago es sintomática de una gestión deficiente, que afecta directamente a las trabajadoras y trabajadores que dependen de estos ingresos.

«Esto no es un desorden administrativo, es maltrato institucional. No es una falla técnica, es negligencia política grave», enfatiza el sindicato, destacando que dos nombres son emblemáticos de esta crisis: Irina Karamanos, por su capacidad destructiva y Antonia Orellana, por profundizar y legitimar el daño. La alarmante situación que enfrenta Prodemu ha generado una ola de críticas en distintos sectores, quienes llaman a una revisión inmediata de las decisiones tomadas por la administración actual, antes de que sus efectos sean irreversibles.

Por su parte, el Ministerio de la Mujer ha respondido a las acusaciones del sindicato, indicando que sí existen dificultades para equiparar los beneficios laborales necesarios bajo el Código del Trabajo en fundaciones de origen público como Prodemu. Aseguran que están trabajando para acercar a la fundación a un estándar público, especialmente a través de la incorporación en la plataforma SISREC de Contraloría. Sin embargo, la incertidumbre sobre los sueldos y la falta de recursos sigue siendo un tema suficientemente preocupante que exige la atención continua de las autoridades y el compromiso de resolver esta crisis a la mayor brevedad posible.