Las autoridades dominicanas realizaron la incineración de 1,450 kilos de cocaína confiscados durante este mes en tres operaciones distintas, como parte de los esfuerzos en apoyo a la operación Lanza del Sur de Estados Unidos, destinada a combatir el narcotráfico en Latinoamérica. Este proceso de destrucción de drogas tuvo lugar en la Primera Brigada de Infantería del Ejército, en Santo Domingo, y se realizó en coincidencia con la visita del secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, quien estuvo presente para observar los avances de la lucha contra las redes de narcotráfico que operan en la región.

Sonia Elizabeth Lebrón, directora del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), entidad encargada de la incineración, destacó la importancia de destruir sustancias controladas, enfatizando que «todo lo que sea destrucción de sustancias controladas es fructífero», ya que contribuye a prevenir que estas drogas lleguen nuevamente a las calles. Lebrón subrayó que el impacto de cada sustancia incautada se traduce en un menor riesgo para la salud pública, especialmente entre los jóvenes, quienes son a menudo las víctimas de las redes narcotraficantes.

La incineración se enmarca en un momento crítico para República Dominicana, un país estratégicamente ubicado que ha estado sufriendo las consecuencias del tráfico de drogas. En el primer semestre del año, el Inacif ha quemado más de 28,452 kilos de drogas, de las cuales la mayoría es cocaína. La directora de Inacif destacó el trabajo excepcional de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y del Ministerio Público en la lucha contra el narcotráfico, ejemplificando los esfuerzos conjuntos de las autoridades dominicanas para desarticular estas peligrosas redes.

Además, la destrucción de drogas se llevó a cabo un día después de que el presidente dominicano, Luis Abinader, y el secretario de Guerra estadounidense anunciaron que, de manera provisional, dos aeropuertos dominicanos serían utilizados como parte de las operaciones de lucha contra el narcotráfico. Las instalaciones en los aeropuertos Internacional de las Américas y el militar de San Isidro serán habilitadas para el transporte de equipo y personal técnico de las fuerzas estadounidenses, fortaleciendo así la cooperación bilateral en materia de seguridad en la región.

Durante la visita, Hegseth hizo hincapié en que las acciones emprendidas por Estados Unidos representan un mensaje claro para los narcotraficantes y organizaciones terroristas: «Estamos defendiendo a nuestros ciudadanos y buscando la seguridad para que nuestros países sigan prosperando». El secretario de Guerra también resaltó que el presidente Donald Trump apoya y refuerza estas alianzas estratégicas en la lucha contra la droga, subrayando el compromiso de Estados Unidos de abordar la violencia asociada al narcotráfico y salvar vidas.