El equipo neerlandés de búsqueda y rescate urbano, conocido como USAR, ha anunciado el final de su misión en Venezuela tras evaluar las drásticas condiciones resultantes de los recientes terremotos que han asolado el país. Con un balance trágico de al menos 1,943 muertos y miles de heridos, la organización concluyó que las posibilidades de encontrar a más supervivientes con vida se han vuelto mínimas. A pesar del arduo trabajo realizado durante varios días, el integrante de USAR, Jorg van Waardhuizen, indicó que «en este momento se necesita mucho más otro tipo de ayuda», enfocándose en necesidades urgentes como refugio, atención médica y suministros básicos.

La misión de USAR en Venezuela comenzó el pasado viernes, cuando 64 especialistas, acompañados de ocho perros de rescate y equipamiento especializado, llegaron a La Guaira, una de las áreas más golpeadas por los sismos de magnitud 7.2 y 7.5. Desde ese momento, el equipo trabajó incansablemente, colaborando de la mano con los servicios de emergencia locales y otros equipos internacionales. A pesar de sus esfuerzos, el equipo neerlandés no pudo rescatar a ninguna persona con vida, aunque fue parte de un esfuerzo colectivo que permitió la recuperación de algunas personas, como un niño de tres años rescatado por un equipo jordano.

A medida que la situación en Venezuela se deterioraba, los esfuerzos de rescate han revelado cifras alarmantes. Según informaron las autoridades de Caracas, alrededor de 6,461 personas han sido rescatadas, cifra que podría acercarse a las 20,000 incluyendo a aquellos que lograron salir de sus viviendas por sus propios medios o con la ayuda de familiares. Martin Evers, subcomandante del equipo neerlandés, expresó su frustración ante la situación, afirmando que regresan con «sentimientos encontrados» ya que el país ya enfrentaba una crisis humanitaria severa antes de estos desastres naturales.

El impacto de los terremotos ha sido devastador no solo en términos de vidas perdidas, sino también en la infraestructura del país. La devastación ha afectado seriamente viviendas, comercios y activos económicos, y los trabajos de remoción de escombros continúan, con la esperanza de encontrar más sobrevivientes entre los escombros. Las autoridades de emergencia y organizaciones internacionales siguen trabajando arduamente para proporcionar asistencia en un momento crítico que necesita de toda la ayuda posible.

Antes de regresar a los Países Bajos, el equipo de USAR realizará una parada en Curazao, donde se llevarán a cabo revisiones médicas y evaluaciones psicológicas de sus integrantes. Está previsto que regresen a su país el domingo por la mañana, aterrizando en la base aérea de Eindhoven. La misión no solo puso de manifiesto la magnitud de la tragedia en Venezuela, sino también la solidaridad internacional que ha surgido en respuesta a este desastre, un recordatorio de que «la humanidad va más allá de las fronteras», como subrayó Evers, resaltando la necesidad de unidad en tiempos de crisis.