
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, expresó su rechazo este martes a reconocer los resultados de las recientes elecciones presidenciales en Ecuador, donde Daniel Noboa fue reelegido para el período 2025-2029. Petro argumentó que las elecciones se desarrollaron en un contexto de «estado de sitio» que, según su opinión, compromete la legitimidad del proceso democrático. En su declaración, Petro señaló que en siete provincias se decretó el estado de excepción, y destacó que el Ejército tuvo un papel preponderante durante la jornada electoral, tanto en la supervisión de las mesas como en el conteo de votos. A través de su cuenta en Twitter, el mandatario colombiano subrayó que «no hay elecciones libres bajo estado de sitio», lo que lo llevó a rechazar la validez del proceso electoral ecuatoriano e instar al gobierno de Ecuador a entregar las actas correspondientes para su verificación.
La Misión de Observación Electoral de la Organización de Estados Americanos (MOE/OEA) también mostró preocupación por el desarrollo de las elecciones en Ecuador, señalando indicios de uso indebido de recursos públicos y del aparato estatal con fines proselitistas durante la campaña electoral. A pesar de estas preocupaciones, el informe preliminar de la OEA, que abarca 49 páginas, resalta a su vez «la participación pacífica, decidida y contundente» del pueblo ecuatoriano en un contexto que se consideró «desafiante». Este informe indica que, a pesar de las circunstancias complejas, los ciudadanos ecuatorianos pudieron expresar claramente su preferencia democrática, lo que contrasta con las afirmaciones de Petro sobre el proceso.
Daniel Noboa, candidato de la Alianza Nacional, logró una victoria arrolladora en la segunda vuelta electoral, alcanzando un 55,6 % de los votos frente al 44,4 % obtenido por la candidata correísta Luisa González. Aunque el presidente colombiano ha manifestado su desacuerdo con estos resultados, organismos internacionales como Estados Unidos, la Unión Europea y la OEA han validado el proceso electoral, catalogándolo como transparente y justo. Esta discrepancia resalta un punto de tensión entre el gobierno colombiano y el reciente mandato ecuatoriano, donde distintas narrativas sobre la legitimidad de las elecciones están en juego.
Poco antes de expresar su rechazo a los resultados, Petro había declarado que se enviaron veedores desde Colombia para observar el desarrollo de la elección en Ecuador. Sin embargo, según sus propias palabras, los informes que recibió de estos observadores fueron preocupantes, indicando irregularidades que comprometían la transparencia del proceso. Petro insistió en que la dirección de las elecciones estuvo bajo vigilancia militar armada, intimidando así a los votantes y limitando la libertad del proceso democrático. Esta crítica abre un debate sobre la influencia militar en los procesos electorales y la seguridad de los mismos en la región.
Las reacciones al proceso electoral en Ecuador no se limitaron al ámbito político local. Estados Unidos celebró la victoria de Daniel Noboa y catalogó el proceso electoral como «justo y transparente», en una posición que contrasta con la postura de Petro. Mientras tanto, otros temas relevantes en la región siguen tomando protagonismo, como el regreso de ciudadanos venezolanos que fueron detenidos en Guantánamo y el incremento de la migración hacia Estados Unidos, donde el gobierno estadounidense ha comenzado a repatriar a migrantes vinculados a pandillas. Estas cuestiones pueden influir en el futuro de las relaciones entre Colombia y Ecuador, así como en el curso político de ambos países.
