En un contexto geopolítico en transformación, Manuel Riesco, Vicepresidente de CENDA, ha alertado sobre la amenaza que representa la nueva estrategia de Estados Unidos en América Latina. En su declaración reciente, enfatizó que el país del norte ha decidido concentrarse en reafirmar su hegemonía en el hemisferio occidental, al retomar la polémica doctrina de “América para los Americanos”, rebautizada como “Monroe-Trump”. Esta estrategia, según Riesco, es un intento directo de intervenir en la política de la región, lo que requiere una respuesta contundente por parte de los países latinoamericanos para defender su soberanía y autonomía ante las intenciones hegemónicas de EE.UU.

Riesco destaca que la población estadounidense representa apenas un 4% de la población mundial y un tercio de la de sus principales rivales, lo que pone de relieve la incongruencia de su pretensión de imponer su voluntad en una región tan diversa y poblada como América Latina. Este enfoque agresivo y arrogante de Estados Unidos no solo busca afianzar su control, sino que además presenta un claro desafío a la democratización y a los esfuerzos de integración regional que muchos países sudamericanos han promovido en las últimas décadas. Riesco aboga por el aislamiento de aquellos que colaboren con Estados Unidos en detrimento de los intereses nacionales, a quienes califica de ‘yanaconas locales’.

El desafío, además, se presenta en un momento histórico donde América Latina debe enfrentar un contexto de cambios profundos en la correlación de fuerzas a nivel mundial. Con potencias emergentes como China ganando terreno, la ruptura de los viejos modelos de orden global se hace inminente. Ante esto, Riesco llama a una defensa activa de la soberanía latinoamericana, argumentando que cada país debe actuar no solo de forma independiente, sino en unidad, buscando entrelazar esfuerzos económicos y militares para hacer frente a la amenaza exterior.

A medida que se aproxima la elección presidencial en Chile, la disyuntiva es clara: votar por Chile o por Trump. Este dilema político resuena profundamente en la sociedad chilena, que debe elegir entre un futuro de autonomía y un posible sometimiento a los intereses estadounidenses. La consigna de Riesco nos invita a reflexionar sobre la importancia de las alianzas locales y regionales, fundamentales para contrarrestar la injerencia estadounidense y fortalecer la identidad latinoamericana en el contexto actual.

En suma, el llamado a la acción de Riesco no solo resignifica la realidad política chilena, sino que también sirve de espejo para otros países latinoamericanos ante la consulta obligada sobre su vínculo con el norte. Si bien la historia ha mostrado que las intervenciones externas generan resistencia, la respuesta ante la estrategia de “Monroe-Trump” debe ser unificación y un compromiso decidido con la defensa de los derechos y la autodeterminación de los pueblos latinoamericanos.