
Las autoridades en Puerto Rico han arrestado a Kenneth Giovanni Estrada, un hombre de 37 años, como parte de la investigación de la muerte de Kevin Mares, un mexicano de 25 años que falleció víctima de un tiroteo en el barrio La Perla, San Juan. Mares, quien había viajado a la isla para disfrutar de un concierto de Bad Bunny, fue alcanzado por una bala en la madrugada del domingo 10 de agosto, antes de poder asistir al evento. El inspector Joey Fontánez confirmó que el arresto de Estrada fue posible gracias a información aportada por agentes de policía, y se encontró en Vega Baja, a aproximadamente una hora de San Juan. Este arresto resalta la conexión familiar, ya que Estrada es pariente de dos de las personas que resultaron heridas en el altercado, Miguel y Keila Meléndez Beltrán, quienes se encuentran estables en el hospital.
La novia de Kevin, Angy Nicole Argüello, expresó su dolor y su clamor por justicia en una entrevista conmovedora con Telenoticias de Telemundo. Relató cómo horas antes del tiroteo, ella se había retirado a descansar en el hotel mientras él decidió seguir celebrando con amigos en La Perla. Sus palabras reflejan no solo la pérdida de un ser querido, sino también el impacto que la tragedia ha causado en sus vidas y en la comunidad. «Esto sí es un dolor muy grande y afectó a mucha gente», afirmó Angy, remarcando la honestidad y el amor por los animales que caracterizaban a Kevin, quien tenía aspiraciones de ser veterinario.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, la balacera en la que se vio envuelto Kevin habría sido provocada por una discusión, lo que genera aún más inquietud sobre la seguridad en áreas como La Perla. Se encontraba el joven en las cercanías del bar «Refugio de Hombres Maltratados» cuando recibió el disparo. Las autoridades incautaron un abastecedor de armas de fuego, pero sin casquillos, lo que complica aún más el caso. La División de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) está al mando de la indagación, y se requiere mayor colaboración de testigos para avanzar en la captura de los responsables del tiroteo.
La familia de Kevin ha lanzado una campaña en GoFundMe para reunir fondos que permitan trasladar su cuerpo desde Puerto Rico a Nueva York. Hasta el momento, han recaudado más de $44,000, demostrando el gran apoyo que han recibido de la comunidad en este difícil momento. «Ahora nos enfrentamos a la desgarradora tarea de traer a Kevin a casa», expresa el mensaje en la plataforma. La tragedia de Kevin ha llamado la atención no solo por las circunstancias de su muerte, sino también por la inminente carga económica que representa para su familia los costos asociados a su funeral y homenaje.
La Perla, donde ocurrió el suceso, es un barrio que ha luchado durante décadas con problemas de crimen y marginación. Sin embargo, la notoriedad que le dio el video de «Despacito» ha contribuido a cambiar la percepción turística del lugar, aunque no ha resuelto los problemas sociales y de seguridad que la comunidad enfrenta diariamente. Es conocido que visitar La Perla, especialmente en horas nocturnas, plantea riesgos, lo que plantea preguntas sobre la seguridad de quienes buscan disfrutar del ambiente del barrio. La historia de Kevin Mares es un recordatorio de la fragilidad de la vida y la necesidad de implementar esfuerzos significativos hacia la mejora de la seguridad en zonas vulnerables como esta.
