La líder opositora venezolana, María Corina Machado, ha hecho un llamado este miércoles desde Washington para una «transición real» en su país que excluya a cualquier sector del régimen chavista. En una reunión considerada determinante para el futuro de Venezuela con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, Machado destacó la urgencia de establecer definiciones claras en un momento que calificó de «horas y días decisivos». Según la Nobel de la Paz, la estrategia política propuesta por su movimiento busca restaurar las instituciones y la justicia, invitando a la reconciliación de todos los venezolanos, sin ceder espacio alguno a los actuales detentores del poder.

Machado subrayó la importancia de la presión internacional en este proceso, asegurando a los venezolanos que la transición hacia la democracia es inevitable gracias al respaldo de las democracias más influyentes, especialmente del Gobierno de Donald Trump. En un contexto en el que las tensiones políticas en Venezuela se intensifican, la opositora confía en que el apoyo internacional será un factor clave para forzar el cambio en el país, insistiendo en que el momento actual exige una postura firme y decidida para restaurar la democracia.

Durante su intervención, la política también comentó sobre sus planes de regresar a Venezuela, afirmando que trabaja para hacerlo «lo antes posible». Sin embargo, reconoció que su itinerario podría incluir paradas en otros países antes de intentar entrar en su patria. Ante las declaraciones recientes de Delcy Rodríguez, quien afirmó que el Gobierno no se siente presionado por el exterior, Machado mantuvo una postura escéptica, insistiendo en que el verdadero barómetro de la situación en el país es las acciones del régimen, más que sus afirmaciones.

Machado aprovechó la ocasión para abordar la cuestión de los presos políticos, advirtiendo que la liberación de más de 300 detenidos no es suficiente ante la grave situación que persiste, donde aún hay más de 700 personas encarceladas y se siguen registrando nuevas detenciones. Al respecto, Rubio, tras su audiencia en el Senado, reafirmó la posición de la administración Trump sobre no considerar una intervención militar, aunque dejó abierta la puerta a esa opción si el régimen de Rodríguez se niega a cooperar.

Finalmente, Machado se mostró optimista ante los cambios internos visibles dentro del régimen chavista, observando fisuras en su aparato represivo que podrían estar debilitándose. No obstante, advirtió que este progreso no es suficiente y que el verdadero cambio estructural en Venezuela aún está lejos. En un contexto donde la comunidad internacional sigue atenta a la situación, la opositora aspira a construir un futuro donde se establezcan los cimientos de una nueva Venezuela, despojada de la corrupción y del autoritarismo que ha marcado su historia reciente.