El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado que Cuba podría buscar un acuerdo con Washington tras su reciente anuncio de imponer aranceles a los países que suministren petróleo a la isla. Estas declaraciones fueron realizadas durante un viaje en el Air Force One, cuando Trump respondió a las inquietudes planteadas por la prensa acerca de las advertencias de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sobre las posibles consecuencias humanitarias de estas medidas. En sus comentarios, Trump expresó su confianza en que Cuba podría llegar a ser «libre» nuevamente a través de un eventual trato con Estados Unidos, sugiriendo que esto podría ser un camino hacia la resolución de la situación crítica que enfrenta la isla.

El mandatario estadounidense también destacó que Cuba está actualmente en «una situación muy mala» debido a su dependencia del petróleo de Venezuela, cuya llegada se ha visto drásticamente reducida ante las sanciones impuestas por Estados Unidos a la administración de Nicolás Maduro. Trump señaló que los cubanos habitualmente sostenían su economía a través del dinero y recursos provenientes de su aliado venezolano, pero que desde la captura de Maduro a principios de enero, esa fuente de ingresos se ha visto comprometida, lo que agrava la crisis en la isla.

Además, el presidente Trump elogió la postura de Claudia Sheinbaum, quien, según él, mostró una disposición favorable al aceptar la solicitud de Estados Unidos de que México también suspenda el suministro de petróleo a Cuba. Este cambio en la política energética de México podría tener grave repercusión en la economía cubana, que ya se enfrenta a serios desafíos. Sheinbaum, por su parte, expresó que el gobierno mexicano buscará «distintas alternativas» para ayudar al pueblo cubano, enfatizando la necesidad de encontrar soluciones responsables que no lleven a una crisis humanitaria.

La medida de Trump ha sido calificada de «fascista» por el gobierno cubano, que ha manifestado su oposición a las sanciones impuestas. La decisión de imponer aranceles a aquellos que comercian con Cuba es vista como un intento deliberado de asfixiar la capacidad de la isla para acceder a petróleo, lo que podría tener consecuencias devastadoras para su población. La situación se torna aún más delicada si se considera que muchos cubanos dependen del suministro de crudo para su día a día, así como para la generación de electricidad y transporte.

Mientras tanto, el panorama político en América Latina continúa complicándose. El regreso de la embajadora Laura Dogu a Caracas para reiniciar la misión diplomática de Estados Unidos subraya un enfoque renovado por parte de Washington en la región. Al mismo tiempo, el anuncio de Delcy Rodríguez sobre una amnistía para los presos políticos en Venezuela podría ser visto como un intento de calmar la presión internacional sobre el régimen de Maduro. La continua incertidumbre sobre el futuro de los venezolanos con TPS también plantea preocupaciones sobre la política migratoria de Estados Unidos en el contexto de estas tensiones latentes.