La líder opositora venezolana María Corina Machado ha declarado este domingo que no teme por su vida si decide regresar a su país, debido a la presión que Estados Unidos ejercería sobre el Gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez. En una entrevista con la cadena CBS, Machado enfatizó que el contexto actual en Venezuela es notablemente diferente al que existía antes de su salida. La dirigente política, quien se encuentra en el exilio en Washington, señaló que las transformaciones rápidas que ocurren en el país le dan esperanza y motivación para regresar, aunque reconoció que su situación podría ser complicada.

Machado expresó que, de haber sido capturada antes de su salida de Venezuela, es probable que hubieran intentado desaparecerla. Sin embargo, considera que el involucramiento de Washington actúa como un mitigante del riesgo en su contra. En sus declaraciones, afirmó: «No creo que se atrevan a matarme debido a la presencia, la presión y las acciones de Estados Unidos», lo que refleja su confianza en el respaldo internacional en su lucha contra el régimen chavista.

La opositora también manifestó su intención de regresar a Venezuela lo antes posible, aunque reconoció que no tiene claridad sobre las condiciones en las que podría hacerlo. A su juicio, el chavismo no se atrevería a atentar contra su integridad, ya que conocen bien su conexión con la Administración del presidente Donald Trump. Esta relación, según ella, podría contener cualquier intento de represalias por parte del régimen.

Estas declaraciones de Machado se dieron poco después de que el presidente Trump comentara la posibilidad de un acercamiento entre el chavismo y la oposición, señalando que sería necesario buscar una solución que involucre a ambas partes. Trump también calificó a Machado como una «muy buena persona» y elogió el trabajo de Delcy Rodríguez, lo que sugiere un cambio en las dinámicas de poder y una posible apertura al diálogo en medio de un ambiente políticamente tenso.

El clima político en Venezuela ha experimentado movimientos significativos recientemente, incluido el arribo a Caracas de la embajadora estadounidense Laura Dogu, quien tiene la misión de reabrir la misión diplomática de EE.UU. en el país, cerrada desde hace siete años. Este desarrollo coincide con el anuncio de Rodríguez de una amnistía general para los presos políticos y el cierre del Helicoide, un centro de detención relacionado con violaciones a los derechos humanos. Estos acontecimientos podrían marcar el inicio de una nueva etapa en la crisis venezolana y un cambio en la relación entre el Gobierno y la oposición.