
La reciente tragedia sísmica en Venezuela ha dejado un saldo desgarrador de 3,535 muertos y 16,740 heridos, un contexto en el que la labor del equipo colombiano de rescate ha resaltado por su esfuerzo incansable y por la inmensa alegría que produce el hallazgo de vida entre los escombros. Efrén Castro Moreno, infante de Marina y uno de los guías caninos del grupo, relató las arduas jornadas que enfrentaron, donde cada minuto contaba, convirtiendo la búsqueda de sobrevivientes en una auténtica carrera contra el tiempo. La satisfacción y el alivio que sintieron al rescatar a Moisés, un niño de 11 años, demuestra la importancia de su labor en medio del caos.
Silvia Ballén, líder del Programa Nacional de Búsqueda y Rescate de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), destacó los principales obstáculos enfrentados durante la misión, especialmente la mobilidad hacia las áreas devastadas. Los largos trancones, que podían durar más de dos horas, dificultaron el acceso a los puntos críticos de intervención, haciendo que el tiempo para salvar vidas se volviera aún más precario. Además, la falta de coordinación con otros grupos de rescate que no utilizaban metodologías internacionales sumó un nivel adicional de complejidad a las operaciones.
El equipo colombiano, compuesto por 64 rescatistas y cuatro perros especializados, realizó aproximadamente 35 evaluaciones estructurales en su permanencia en Venezuela, poniendo de manifiesto su capacidad y preparación bajo los estándares de la ONU. Este equipo está clasificado como de búsqueda y rescate de nivel mediano, un estatus privilegiado compartido únicamente con otros cuatro grupos en América. La efectividad y dedicación del equipo no solo fueron clave en la localización de sobrevivientes, sino que también ilustraron la necesidad de una cooperación internacional eficaz en situaciones de emergencia.
Javier Pava, director de la UNGRD, anunció que, tras concluir la fase de búsqueda y rescate, Colombia no solo se retirará, sino que mantendrá su apoyo a Venezuela con nuevas misiones especializadas. Se ha desplegado un hospital de campaña para atender a los heridos y, en los próximos días, se enviará un equipo forense para ayudar con la identificación de las víctimas. Este compromiso reafirma el deseo de Colombia de contribuir a las labores de recuperación en Venezuela hasta el último día de la actual administración.
Mientras la reconstrucción de Venezuela avanza, se registran alarmantes cifras de más de 40,000 desaparecidos a raíz del terremoto, que aún no han sido confirmadas oficialmente. La colaboración entre países, como la de Colombia, se vuelve fundamental en este contexto crítico. La recuperación emocional y física de las comunidades afectadas será un proceso arduo, pero la esperanza de un futuro mejor permanece viva en cada vida rescatada y en cada esfuerzo realizado por los equipos de emergencia.
