La tasa de desocupación en Chile se estableció en el 9,4% durante el trimestre de abril a junio de 2026, según los datos revelados por la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Esta cifra, que representa un aumento de 0,5 puntos porcentuales en comparación con el mismo período del año anterior, indica un incremento en la fuerza laboral del 1,5%, superando así el crecimiento del número de empleos ocupados, que fue del 0,9%. Este panorama reflejado en la ENE sugiere una dinámica compleja en el mercado laboral, donde el aumento en la búsqueda de empleo no se ha traducido en una reducción sustancial de la desocupación.
Durante el mismo periodo, el número de personas desempleadas creció en un 7,7%, siendo las principales causas el incremento entre aquellos que estaban cesantes (7,5%) y quienes intentaban ingresar al mercado laboral por primera vez (9,8%). Este fenómeno pone de relieve los desafíos que enfrentan muchos chilenos, especialmente los recién graduados o aquellos que han estado fuera del mercado por un tiempo. A pesar de esta preocupación, la tasa de participación en la fuerza laboral aumentó a 62,3%, lo que indica que más personas están buscando activamente empleo, un paso positivo hacia la recaudación de una fuerza laboral más dinámica.
El análisis por género revela una situación diferenciada en el desempleo. Las mujeres, que experimentaron una tasa de desocupación del 10,4%, a su vez vieron un ligero aumento del 0,5 puntos porcentuales en comparación con el año anterior. Este incremento se atribuye, en gran medida, a un aumento del 2,3% en la fuerza laboral femenina, que sobrepasó al 1,7% de aumento en las mujeres ocupadas. A pesar de avances en la participación, el desempleo femenino sigue siendo un tema crítico que requiere atención y estrategias específicas para enfrentar las barreras que enfrentan muchas mujeres al momento de ingresar al mercado laboral.
En cuanto a los hombres, la tasa de desocupación se fijó en un 8,7%, con un incremento de 0,6 puntos porcentuales, cifra empujada por el crecimiento del 0,9% en la fuerza laboral masculina, superior al aumento del 0,3% en la población ocupada. Esto refleja una presión creciente para que los hombres encuentren empleo, además del salto significativo del 21,5% en aquellos que buscan trabajo por primera vez. Las cifras revelan, además, que la tasa de ocupación masculina descendió al 65,2%, indicando que, a pesar del aumento en la participación, seguir encontrando trabajo es un desafío para la población masculina.
Finalmente, es importante destacar que la población fuera de la fuerza de trabajo vio un ligero descenso del 0,1%, influido principalmente por una reducción en las personas inactivas potencialmente activas y en las que se encuentran iniciando su búsqueda laboral. Este panorama general del empleo en Chile resalta la necesidad de un análisis y acciones más profundas para abordar las disparidades de género y fomentar condiciones propicias que faciliten el ingreso al mundo laboral para todos los sectores de la población.
