
Estados Unidos ha expresado su apoyo al diálogo iniciado en Venezuela entre representantes del Gobierno interino y un sector opositor, considerando que esta iniciativa puede ser un paso significativo hacia una transición política en el país. Esta postura fue hecha pública por el Departamento de Estado, que enfatizó que el proceso es parte de un plan de tres fases para estabilizar Venezuela, promoviendo la recuperación económica y la reconciliación política en el país. La declaración resalta la importancia de las conversaciones como una vía para facilitar elecciones democráticas en medio de un clima de crisis.
La comunicación se produce poco después del primer contacto entre Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento venezolano, y Dinorah Figuera, exdiputada y presidenta de la Asamblea Nacional de 2015. Durante su conversación telefónica, ambos representantes acordaron centrar sus esfuerzos en dos temas cruciales: el proceso de transición democrática y la atención a las víctimas de los sismos devastadores que afectaron recientemente al país, los cuales han dejado un saldo trágico de más de 6,000 muertos.
El Gobierno estadounidense ha reafirmado su respaldo a las iniciativas que buscan atender a los afectados por estos terremotos que han causado estragos en varias comunidades. Mientras Rodríguez describió el proceso como «inclusivo y efectivo» con metas claras, Figuera destacó la necesidad de avanzar hacia una verdadera «transición democrática» que no solo limite su enfoque a la respuesta a la emergencia humanitaria, sino que también busque fortalecer las estructuras democráticas de Venezuela.
Thomas Pigott, portavoz del Departamento de Estado, declaró que Washington está comprometido a facilitar un futuro «más estable y próspero» para Venezuela, en alineación con los objetivos trazados para la transición. Pigott expresó su esperanza de que el diálogo produzca resultados tangibles, lo que podría servir como un precedente para futuras acciones destinadas a restaurar la democracia en el país sudamericano.
Como siguiente paso en el diálogo, Rodríguez y Figuera han decidido llevar a cabo una reunión presencial en Caracas la próxima semana, aunque aún no se ha definido la fecha, hora o lugar exacto del encuentro. Esta reunión representa un momento crucial para la política venezolana, en un contexto de apremio por superar una crisis profunda y lograr una gobernanza más efectiva y participativa, en medio de un panorama donde la comunidad internacional sigue de cerca los avances.
