SAN JUAN – El mundo del boxeo y la música puertorriqueña están de luto tras la muerte de Prichard Colón, un destacado boxeador que perdió la vida este jueves a los 33 años, luego de sufrir graves lesiones cerebrales que lo mantuvieron postrado en una silla de ruedas durante una década. El famoso reguetonero Bad Bunny, cuyo nombre real es Benito Antonio Martínez Ocasio, ha decidido rendir homenaje a Colón a través de una emotiva carta publicada en El Nuevo Día. En sus palabras, el artista expresa su profunda admiración por el exboxeador y la pérdida que representa para el pueblo puertorriqueño.

En la carta, Bad Bunny recuerda cómo desde su infancia fue un apasionado del boxeo, lo que le permitió seguir de cerca la carrera de Colón, quien inició su trayectoria profesional con una racha invicta de 16-0. «Yo era de los que veía peleas todos los sábados», menciona Bad Bunny, reafirmando el gran legado de la cultura boxística en Puerto Rico. La estrella urbana expresa con nostalgia que tenía gran fe en que Prichard se convertiría en la próxima gran figura del boxeo boricua, resaltando su estilo, carisma y habilidad en el ring.

El 17 de octubre de 2015 marcó un antes y un después en la vida de Prichard Colón, cuando tras recibir varios golpes ilegales durante una pelea contra Terrel Williams, sufrió un hematoma subdural que le causó daños cerebrales irreversibles. Este episodio trágico conmocionó no solo a sus fanáticos y a la comunidad boxística, sino también a toda Puerto Rico, que vio en Colón a un prometedor campeón con un brillo especial en su carrera. La carta de Bad Bunny destaca la brutalidad del deporte y la fragilidad de la vida de los atletas.

Bad Bunny se refiere a Colón como un joven que poseía todas las cualidades necesarias para convertirse en un gran campeón y hacer sentir orgullosos a los puertorriqueños. «Tenía estilo, buen boxeo, IQ, pegada, imagen, presencia y carisma; tenía todo para ser la gran estrella boricua que tanto necesitábamos en el boxeo», escribió. Los recuerdos compartidos en la carta son un poderoso recordatorio de las expectativas y la esperanza que los fanáticos depositaron en Colón, así como de la dicha que proporcionó a muchos en el puerto de su carrera.

Pese al infortunado desenlace, Bad Bunny enfatiza que nunca perdió la fe en Prichard Colón y que siempre lo recordará como un verdadero campeón que representó a Puerto Rico con orgullo. «Y aunque el destino le arrebató la oportunidad de ser todo lo que yo sabía que sería, nosotros lo despedimos y lo recordaremos como un campeón de nuestra tierra», concluye Bad Bunny. La carta no solo es un homenaje a Colón, sino también un llamado a reflexionar sobre la realidad de muchos atletas y la importancia de cuidar la salud en el deporte.