El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha propuesto un «acuerdo humanitario» al líder venezolano Nicolás Maduro, que consiste en intercambiar a 252 ciudadanos venezolanos deportados por el gobierno salvadoreño a cambio de la liberación de un número equivalente de presos políticos en Venezuela. En un mensaje a través de su cuenta en la red social X, Bukele instó a Maduro a cumplir su promesa de querer ver a los venezolanos «de regreso y en libertad». Esta propuesta inédita abre la puerta al diálogo entre dos naciones que han estado marcadas por tensiones políticas y sociales en los últimos años.

Nayib Bukele destacó que, a diferencia del régimen de Maduro, El Salvador no tiene presos políticos en su territorio. Afirmó que los venezolanos que han sido detenidos en su país estaban involucrados en investigaciones relacionadas con pandillas, en coordinación con las autoridades de Estados Unidos. El presidente salvadoreño subrayó que los delitos cometidos por estos detenidos incluyen asesinatos y violaciones, enfatizando así las diferencias en las justificaciones para la detención de ambos grupos.

El mandatario salvadoreño también hizo hincapié en la situación de los presos políticos en Venezuela, donde, según Foro Penal, hay 903 personas encarceladas por razones políticas. Bukele mencionó que la única acusación contra estos individuos es su oposición al gobierno de Maduro, resaltando que a menudo son encarcelados sin pruebas claras. Entre los presos políticos mencionados en su propuesta se encuentran figuras relevantes del movimiento opositor, lo que refleja la gravedad de la represión política en Venezuela.

La lista de figuras clave proporcionada por Bukele incluye a Rafael Tudares, yerno del presidente electo Edmundo González, el periodista Roland Carreño y la abogada Rocío San Miguel, entre otros. Además, Bukele llamó la atención sobre la situación de otros extranjeros detenidos en Venezuela, incluyendo ciudadanos de Estados Unidos y Europa, lo que sugiere un problema de derechos humanos que trasciende las fronteras de Venezuela e involucra a múltiples naciones.

Finalmente, Nayib Bukele concluyó su propuesta diciendo que la Cancillería de El Salvador enviará una comunicación formal al gobierno de Maduro, deseando lo mejor para el pueblo venezolano. Sin embargo, la respuesta de Maduro no se hizo esperar, criticando a Bukele y acusando a El Salvador de ser una «colonia» de Estados Unidos. Esta situación tensa y de conflicto entre ambos mandatarios podría tener repercusiones en la relación entre ambos países y en la lucha por los derechos humanos en la región.