
La Orquesta Sinfónica Juvenil Regional (OSJR) de Valparaíso ha sido un plataforma crucial para la joven clarinetista Ayhelen Aguilera, quien se encuentra en su último año de Licenciatura en Ciencias y Artes Musicales. Con una trayectoria de tres años en la Fundación, Ahyelen ha estado inmersa en la música desde su niñez, gracias a la influencia de su madre, quien es profesora del mismo arte. Este trasfondo ha servido de base para su actual carrera, que culminó recientemente con un exitoso concierto en el Centro Cultural de San Antonio, donde el público llenó su capacidad, demostrando el impacto que la música tiene en la comunidad local.
A sus 21 años, Ahyelen vive un momento crucial en su desarrollo profesional como intérprete. Desde que comenzó su carrera musical en la Orquesta Pública Estudiantil de Valparaíso (OPEVAL), ha encontrado en el clarinete su verdadera pasión y ha entendido la importancia de la práctica orquestal colectiva. En 2024, tomó la decisión de audicionar a la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles (FOJI), motivada por las experiencias de otros becarios. Esta decisión le permitió acceder a un entorno enriquecedor que no solo refuerza su técnica, sino que también le da la oportunidad de conectar con jóvenes músicos de diversas realidades.
La experiencia en FOJI ha sido fundamental para la formación de Ayhelen, quien destaca la importancia de los vínculos que ha forjado con sus compañeros y el aprendizaje adquirido. En particular, resalta el guía de Víctor Alarcón, instructor de la fila de maderas, quien ha trabajado en perfeccionar aspectos técnicos fundamentales como la respiración conjunta y el balance sonoro. Estas enseñanzas fueron cruciales para la reciente presentación de la OSJR de Valparaíso, donde los músicos demostraron un alto nivel de cohesión y calidad interpretativa, lo que fue elogiado por el compositor Patricio Marty.
El concierto del pasado 3 de octubre en el Centro Cultural San Antonio fue un hito para la agrupación, que logró llenar todas sus 284 butacas, incluso con público de pie. La satisfacción de Ayhelen fue evidente: «Ver el recinto repleto nos dio una satisfacción inmensa; es la retribución más clara al trabajo que venimos haciendo durante el año”, afirmó tras la exitosa función. Este evento no solo representó un logro musical, sino también una celebración de la dedicación y pasión que los jóvenes músicos ponen en su arte.
Mirando hacia el futuro, Ayhelen Aguilera se ha comprometido a seguir perfeccionándose en el clarinete y a integrarse en diferentes agrupaciones musicales. Los aprendizajes y las redes humanas establecidas en la FOJI la acompañarán en su camino. La labor de la Fundación en la región no solo impulsa el crecimiento artístico, sino que también reafirma el impacto transformador de la práctica orquestal en la comunidad. Con un total de 69 becados en el elenco regional, el FOJI se posiciona como un motor de desarrollo humano y cultural en los territorios, beneficiando integralmente a todos sus integrantes.
