El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, ha respondido con firmeza a las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien afirmó que el Canal de Panamá está «en proceso de recuperación» por parte del gobierno de Estados Unidos. Mulino calificó estas afirmaciones como «nuevamente falsas», reafirmando la soberanía panameña sobre esta crucial vía interoceánica. En un mensaje publicado en la plataforma X, el mandatario panameño expresaba su descontento, enfatizando que el Canal de Panamá no está sujeto a discusión y que este tema no ha formado parte de las conversaciones con funcionarios estadounidenses. «Rechazo a nombre de Panamá y de todos los panameños esta nueva afrenta a la verdad y a nuestra dignidad como Nación», manifestó Mulino, subrayando la importancia de proteger la soberanía nacional ad portas de un nuevo desafío diplomático.

En su discurso ante el Congreso, Trump insistió en que su administración «reclamará el Canal de Panamá», añadiendo un nuevo capítulo a las tensiones entre ambos países. Esta declaración se produce en el contexto de un acuerdo reciente en el que el consorcio CK Hutchison vendió el 90% de una sociedad operativa en puertos panameños. Trump fundamentó su postura en que el canal fue construido por estadounidenses para estadounidenses, argumentando que se ha violado el acuerdo original. Estas afirmaciones han generado un malestar considerable en Panamá, donde la población y el gobierno recuerdan la historia de lucha por la recuperación del canal, que fue traspasado a Panamá el 31 de diciembre de 1999 bajo el Tratado Torrijos-Carter.

Las relaciones bilaterales entre Panamá y Estados Unidos enfrentan un nuevo desafío, ya que la visita reciente del secretario Marco Rubio generó expectativas sobre posibles mejoras, pero las tensiones resurgieron por discrepancias respecto a los peajes que se cobran a los barcos estadounidenses que transitan por el Canal. Mulino aclaró que la ley panameña impide modificar los peajes sin seguir los procedimientos establecidos por los Tratados Torrijos-Carter y la Junta Directiva del Canal. Las tarifas, según el presidente, son calculadas de manera equitativa basándose en el tamaño y tipo de embarcación, lo cual ha sido objeto de controversia en el discurso político estadounidense.

Por otro lado, el gobierno de China ha desmentido categóricamente las afirmaciones sobre un supuesto control sobre el Canal de Panamá, tachando estas alegaciones como «completamente falsas». Las autoridades panameñas han reiterado su compromiso de mantener la soberanía sobre el canal, que ha sido una parte esencial de la identidad nacional tras la transferencia a manos locales en 1999. La necesidad de aclarar este asunto es crucial para Panamá, especialmente ante la creciente atención global y regional que tiene el canal como ruta vital para el comercio internacional.

En medio de esta compleja situación, el presidente José Raúl Mulino ha reafirmado su compromiso con la soberanía y dignidad de Panamá. A medida que las relaciones con Estados Unidos se enfrían, el mandatario busca asegurar que el canal continúe operando de acuerdo con las leyes panameñas, recordando que los buques militares estadounidenses disfrutan de ventajas específicas. La batalla diplomática y política continúa, con un llamado urgente a la comunidad internacional para que respete la soberanía panameña y sus derechos sobre el Canal de Panamá, una arteria fundamental para el comercio marítimo mundial.