La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este lunes que el país ha experimentado una «mayor tranquilidad» tras los disturbios violentos que sacudieron diversas regiones el domingo, tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), durante un operativo militar. En su conferencia de prensa matutina, Sheinbaum subrayó que la situación ahora está bajo control, destacando la presencia efectiva de las Fuerzas Armadas y la coordinación entre diversos organismos de seguridad. «Hoy hay más tranquilidad y hay gobierno», manifestó, intentando calmar a la población inquieta por los recientes acontecimientos violentos.

La ola de violencia, que incluyó la quema de vehículos y el cierre de carreteras, tuvo un impacto significativo en al menos 16 estados de la República, entre los cuales se encuentran Puebla, Querétaro, Veracruz y el Estado de México. Estos incidentes alarmaron a la ciudadanía y llevaron a la suspensión de vuelos en varios aeropuertos, así como a la implementación de protocolos de emergencia por parte de la Guardia Nacional y el Ejército. La presidenta enfatizó la necesidad de restablecer la normalidad lo más pronto posible, asegurando que las autoridades tienen un control eficaz de la seguridad.

Para abordar la situación de emergencia, el gobierno instauró un centro de mando nacional con una vigilancia continua sobre las acciones en el territorio. «Es importante que sepan que se mantiene de todas manera un centro de mando, una coordinación nacional», explicó Sheinbaum. Esta infraestructura incluye la participación activa de funcionarios de seguridad de alto nivel y asesores de diversas secretarías, lo que garantiza una respuesta coordinada ante cualquier eventualidad. Durante su intervención, la mandataria también reconoció la destacada labor de las instituciones de seguridad, prestando especial atención a la Defensa Nacional y la Guardia Nacional.

La muerte de El Mencho es considerada un hito en la lucha contra el crimen organizado, ya que estaba en la lista de los objetivos más buscados por las autoridades de México y Estados Unidos. El gobierno estadounidense, que ofrecía una recompensa de 15 millones de dólares por su captura, ha vinculado al CJNG con el tráfico masivo de fentanilo, una crisis de salud pública en ambos países. Este operativo se produce en un contexto de creciente presión diplomática, ya que la Casa Blanca había catalogado a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas en 2025.

El ambiente en el país se mantiene tenso, y Claudia Sheinbaum hizo un llamado a la calma tras la muerte de El Mencho. En sus declaraciones, la presidenta aseguró que la confianza en las operaciones del gobierno y las fuerzas del orden es crucial para superar este periodo de inestabilidad. A pesar del desafío que representa la criminalidad organizada, la mandataria se mostró optimista sobre el restablecimiento del orden y la seguridad en México, reafirmando su compromiso de seguir trabajando junto al Ejército y la Guardia Nacional para proteger a la población.