SAN JUAN – Tres ciudadanos venezolanos fueron arrestados en una operación liderada por la Fiscalía federal en Puerto Rico, tras ser interceptada su embarcación con un impresionante alijo de 643 kilogramos de cocaína. La intervención ocurrió en aguas del sureste de la isla, donde un avión de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) detectó la lancha, caracterizada por contar con dos motores fuera de borda. Ante la endeudada sospecha de contrabando, los agentes de CBP dispararon dos salvas de advertencia para obligar a la embarcación a detenerse.
Los detenidos fueron identificados como Charlie G. Marval Henríquez, Jhoan A. Rodríguez Núñez y Josué A. Rodríguez Núñez. Todos ellos, nacionales de Venezuela, estaban a bordo de la lancha cuando esta fue interceptada. Durante la operación, los agentes encontraron varios bidones de combustible, que al ser revisados revelaron una cantidad significativa de paquetes de cocaína ocultos en su interior. Este descubrimiento destaca la sofisticación de las técnicas utilizadas por los narcotraficantes para evadir las autoridades.
Como resultado de la intervención, los tres ocupantes de la embarcación fueron acusados bajo una denuncia penal que señala la posesión con la intención de distribuir e importar cocaína. La gravedad de los cargos resalta la seriedad con que las autoridades federales están tratando los delitos de narcotráfico en la región. La Fiscalía de los Estados Unidos reiteró su firme compromiso con la investigación y el enjuiciamiento de aquellos involucrados en el tráfico de drogas transnacionales, según informó W. Stephen Muldrow, fiscal federal para el Distrito de Puerto Rico.
Este incidente no es aislado, ya que recientemente la Guardia Costera y CBP también llevaron a cabo otras intervenciones en Puerto Rico, incluyendo la detención de migrantes y la repatriación de ciudadanos de diferentes nacionalidades. La actividad de narcotráfico sigue siendo un fenómeno preocupante en la isla, que ha sido descrita por el director del FBI como un trampolín crucial para la importación de drogas hacia Estados Unidos.
Las autoridades continúan intensificando sus esfuerzos para combatir el narcotráfico, anclando su estrategia en la colaboración entre diversas agencias federales. Los resultados de estas operaciones no solo demuestran el compromiso con la seguridad pública, sino que también sirven como un aviso a quienes consideran la posibilidad de involucrarse en actividades ilegales que ponen en riesgo la tranquilidad y el bienestar de la comunidad puertorriqueña.
