
La Embajada de Estados Unidos en Panamá ha confirmado la llegada de soldados estadounidenses al país centroamericano para participar en ejercicios militares enfocados en la protección del Canal de Panamá. Esta movilización se produce en el contexto de un acuerdo bilateral controversial, firmado en abril, que ha desatado numerosas protestas en diferentes sectores de la sociedad panameña. Los manifestantes alegan que dicho convenio representa una violación a la soberanía nacional y resulta en un retroceso que evoca el pasado colonial de Estados Unidos en la región.
El pacto permite a las fuerzas estadounidenses utilizar diversas bases aéreas y navales panameñas para llevar a cabo «entrenamientos» por un periodo inicial de tres años, que puede ser renovado. Esta circunstancia ha activado un gran malestar entre varios sindicatos y organizaciones sociales, quienes ven en esta medida un regreso a la presencia militar que dominó Panamá hasta finales de 1999, cuando se le devolvieron las instalaciones del canal al gobierno panameño tras años de control norteamericano.
Con el lema de «combatir el narcotráfico y el crimen internacional», la embajada subrayó que los ejercicios involucran colaboración con los cuerpos de seguridad panameños en tácticas de combate en la selva. La participación de estos contingentes militares también se justifica en el discurso oficial como un compromiso para asegurar la operatividad continua del Canal, crucial para el comercio internacional. Sin embargo, el silencio sobre la cantidad de soldados desplegados ha alimentado aún más la inquietud pública.
El acuerdo fue firmado bajo la presión del ex presidente Donald Trump, quien advirtió sobre la influencia creciente de China en la región, alegando una posible recuperación del Canal por parte de Estados Unidos si se perdía control sobre su seguridad. Este trasfondo añade un matiz geopolítico relevante, ya que deposita a Panamá en el centro de tensiones entre grandes potencias en un momento crítico para la seguridad regional.
La historia de la presencia militar estadounidense en Panamá se remonta a décadas atrás, y la memoria colectiva de este periodo sigue siendo sensible para muchos panameños. A medida que se desarrollan las manifestaciones en las calles, se evidencia que la ciudadanía está dispuesta a luchar para mantener la soberanía del país frente a lo que consideran incursiones del exterior. Asimismo, el debate sobre el uso del Canal y la seguridad nacional continúa siendo un tema candente en la agenda política del país.
