
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó este miércoles en la Asamblea General de Naciones Unidas que el país llevará a cabo elecciones, destacando que su Gobierno ya ha iniciado diálogos con sectores de la oposición para preparar este proceso, aunque no se ha especificado una fecha para los comicios. Durante su discurso inaugural ante la ONU, Rodríguez subrayó que «en Venezuela habrá elecciones» y que el objetivo primordial es asegurar condiciones de igualdad para todas las fuerzas políticas, además de que las instituciones estén listas para ofrecer un proceso inclusivo y transparente. La mandataria enfatizó que una elección debería ser una solución y no un nuevo origen de conflicto, presentando el diálogo político como parte de una transformación institucional que busca un país más libre y en reconciliación.
En su intervención, Delcy Rodríguez no sólo se limitó a discursar sobre la situación interna del país, sino que también se tomó un momento para agradecer al presidente estadounidense, Donald Trump, por su disposición a reanudar las relaciones diplomáticas y de cooperación con Venezuela. «Quiero, en esta 81.ª Asamblea General de la ONU, agradecer al presidente Donald Trump y a su Gobierno por su apertura para restablecer el camino de las relaciones diplomáticas», declaró Rodríguez. Entre los puntos destacados de cooperación mencionó la energía, la seguridad y la lucha contra el crimen transnacional, haciendo hincapié en un acuerdo petrolero históricamente significativo alcanzado en agosto, que facilitará la participación de Estados Unidos en la explotación de las reservas petroleras venezolanas.
El discurso de la presidenta encargada también se enfocó en la necesidad de reconstruir las instituciones del país y restablecer la confianza para que los venezolanos en el extranjero puedan regresar. Se estima que alrededor de 8 millones de venezolanos residen fuera de las fronteras nacionales y muchos de ellos requieren garantías que les permitan volver, invertir y desarrollar sus proyectos en el país. Este mensaje fue especialmente relevante un día después de su encuentro presencial con Trump en Nueva York, que Rodríguez calificó como «histórico» y donde ambos líderes discutieron sobre el fortalecimiento de la relación bilateral y la cooperación en áreas clave como energía y seguridad.
El marco de este discurso contrastó notablemente con la intervención de Trump ante la misma Asamblea General, ya que Rodríguez evitó hacer mención a Nicolás Maduro. Al centrarse en el futuro político de Venezuela y en la mejora de sus relaciones internacionales, la mandataria trató de proyectar una imagen de cambio y esperanza para el país. Este enfoque estratégico puede estar dirigido a fortalecer su posición tanto a nivel interno como frente a la comunidad internacional, al presentar a su administración como una alternativa viable en la búsqueda de estabilidad y progreso en el contexto actual.
Sin embargo, el escenario político en Venezuela sigue siendo complejo, marcado por la oposición interna y la presión internacional. En este sentido, el éxito del diálogo propuesto por Rodríguez con sectores opositores será crucial para determinar el rumbo político del país y la viabilidad de las elecciones prometidas. A pesar de no haber fijado una fecha para los comicios, el anuncio de Rodríguez sugiere una intención de avanzar hacia la normalización política, lo que podría tener repercusiones significativas no solo para Venezuela, sino también para la dinámica de las relaciones en el continente.
