La organización Human Rights Watch (HRW) ha instado al gobierno interino de Delcy Rodríguez a desmantelar lo que ha denominado el «aparato represivo» del Estado venezolano. En un comunicado difundido este miércoles, HRW subrayó la necesidad urgente de implementar reformas electorales y judiciales que garanticen la realización de elecciones libres y justas, en lugar de continuar con un proceso que simule una transición política tras la salida del dictador Nicolás Maduro. Juanita Goebertus, directora para las Américas de HRW, enfatizó que cualquier reforma superficial solo beneficiaría a los intereses de ciertos gobiernos, pero no a la población venezolana que clama por respeto a sus derechos humanos.

La ONG ha sido muy crítica con respecto a la calidad de las elecciones celebradas en el país en la última década, señalando que éstas han sido injustas y han estado marcadas por la represión hacia la oposición. HRW apuntó que en las elecciones que se llevarán a cabo en 2024, los resultados indican que la oposición, liderada por figuras como Edmundo González y María Corina Machado, habría prevalecido si las condiciones fueran justas. Para HRW, es imperativo que las autoridades adopten medidas concretas que aseguren un entorno electoral transparente y legítimo.

Entre las recomendaciones de HRW, se destacó la importancia de revisar la composición del Consejo Nacional Electoral y restaurar la independencia del poder judicial. Asimismo, la organización hizo hincapié en la necesidad de destituir al fiscal general Tarek William Saab y eliminar las leyes que han facilitado las violaciones de derechos humanos en Venezuela. Este enfoque es esencial, según HRW, para evitar que futuras elecciones se celebren bajo condiciones que comprometan su integralidad y legitimidad.

Recientemente, HRW también destacó la excarcelación de cientos de presos políticos como un avance positivo, aunque advirtió que los mecanismos de represión que llevaron a su detención siguen intactos. Aunque se han reportado alrededor de 444 liberaciones, organizaciones de derechos humanos han indicado que más de 600 personas permanecen detenidas por razones políticas. Esta situación resalta la necesidad de seguir trabajando en la creación de un estado de derecho donde las libertades fundamentales sean respetadas.

Por último, Human Rights Watch instó al gobierno de Rodríguez a permitir la entrada de observadores internacionales de derechos humanos al país y a restaurar la oficina del alto comisionado de la ONU, que fue cerrada en 2024. Esto incluye el acceso del Mecanismo Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela de la ONU y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. HRW ha enfatizado que solo a través de la cooperación y el compromiso genuino con los derechos humanos, se podrá avanzar hacia un futuro democrático y libre para Venezuela.