La I+D es un elemento esencial en el ámbito minero. En Chile, una gran parte del dinero recaudado por el royalty debería estar destinado a esto, pero la realidad es muy distinta.

Una de las discusiones que se ha tomado la agenda minera chilena de los últimos años tiene relación con los impuestos o royalty. Con el foco en aumentar la recaudación, la aplicación de este tributo ha generado opiniones diversas, pero sin duda, si se aplica de forma correcta puede motivar a un desarrollo tecnológico más avanzado de esta industria tan relevante para Chile. Actualmente, debido a los cambios políticos que enfrenta el país, la discusión se ha vuelto a activar.

Hasta el momento, los niveles de I+D (investigación y desarrollo) en el país no son demasiado altos, ya que son las empresas más grandes como Codelco o Anglo American las que invierten de gran forma en este aspecto. Sin embargo, para que la minería chilena tenga posibilidades de crecer aún más, es necesario que el Estado promueva un desarrollo que se manifieste tanto en la compañía más grande como en la más pequeña.

El presente de la minería nacional

En estos momentos, las cifras hablan de que la minería representa el 15% del PIB de Chile y el 62% de sus exportaciones. Por otro lado, según datos del Consejo Minero, en los últimos años la cantidad de impuestos que han pagado las empresas que se dedican a esto asciende a la cifra de US$ 45 millones.

Sin embargo, de ese dinero recaudado, un porcentaje mínimo es el que se ha invertido en mejoras tecnológicas para el sector. Hay que recordar, que uno de los objetivos de esta industria es poder seguir siendo líderes mundiales, especialmente en lo que concierne al cobre, por lo que para cumplir este objetivo es necesario invertir con mayor fuerza en innovaciones que mejoren la productividad y eficiencia a la hora de utilizar recursos.

Obviamente, establecer cambios en la I+D significa tomarse un largo tiempo para implementar de forma correcta las innovaciones. Pero al fin y al cabo, ningún cambio logra producirse de la noche a la mañana, por lo que es necesario que tanto el estado como el sector se involucren y alineen sus objetivos.

Pero, ¿por qué urge la innovación en este momento? Lo cierto es que invertir en este ámbito no es un objetivo que se venga buscando recientemente. Desde el gobierno de Ricardo Lagos, momento en el cual se estableció el royalty minero actual, se estableció que gran parte de los impuestos recaudados serían destinados al desarrollo tecnológico de la industria. No obstante, esto nunca se concretó, ya que hoy el dinero destinado para eso asciende a un 0,35% del PIB, lo cual comparado con el promedio de la OCDE (2,4%), resulta una cifra muy pobre.

El ejemplo de Codelco

¿Qué cambios se pueden hacer en la industria? Una de las empresas que ha sabido implementar innovaciones es Codelco, quien a través de sus ocho divisiones (Andina, Chuquicamata, El Teniente, Gabriela Mistral, Ministro Hales, Radomiro Tomic, Salvador y Ventanas), ha sabido solucionar diferentes problemas habituales en la minería.

Tal como se ha podido observar en los últimos años, esta empresa ha logrado avanzar en un camino tecnológico que se ha visto reflejado en el desarrollo de mineras inteligentes, las que aplican innovaciones tanto en los procesos de extracción, como en el proceso de elaboración de cátodos.

Todas el desarrollo que han acumulado ha permitido que mejoren su productividad y su eficacia en las operaciones, algo que los ha llevado a ahorrar bastante. Por ejemplo, una de las tecnologías que han implementado en minas como Gabirela Mistral (Antofagasta), es la de utilizar robots para las labores de extracción, algo que les permite un mejor gasto, pero también, una reducción en los riesgos que corren los trabajadores mineros.