El régimen liderado por Delcy Rodríguez ha comenzado su gestión en Venezuela con una acción represiva que ha alarmado a la comunidad internacional y a los defensores de los derechos humanos. El 5 de enero, se registró la detención de 14 periodistas y trabajadores de la prensa durante la instalación de un nuevo período de sesiones de la Asamblea Nacional, según informó el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP). Aunque todos los detenidos fueron liberados la misma noche, la situación resalta la continua violación de la libertad de expresión en el país, sumando un total de 23 profesionales de los medios actualmente privados de libertad.

De los 14 detenidos, la mayoría pertenecía a medios y agencias internacionales, mientras que solo uno era de un medio nacional. Este incremento en la represión contra los comunicadores es un reflejo de la política de censura que ha caracterizado al gobierno de Nicolás Maduro y sus sucesores. El SNTP señala que estas detenciones son parte de un patrón de hostigamiento sistemático que busca silenciar a aquellos que pretenden ejercer su derecho a informar. Durante años, el régimen ha utilizado arrestos arbitrarios como táctica para amedrentar a los medios de comunicación y a los profesionales de la información en Venezuela.

El SNTP también reportó que, durante la sesión de instalación de la Asamblea Nacional, se impidió a la prensa transmitir en vivo, grabar videos o tomar fotografías, lo que representa una restricción directa al derecho de informar sobre eventos de interés público. Esta medida ha sido calificada por el sindicato como parte de una estrategia más amplia para limitar la cobertura mediática de actividades oficiales, evidenciando la falta de transparencia del gobierno. Tres periodistas fueron arrestados dentro del órgano legislativo por agentes de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), quienes, posteriormente, revisaron sus teléfonos móviles y accedieron a sus datos privados.

La situación actual para los periodistas en Venezuela es crítica. Según el SNTP, las autoridades no solo están cometiendo graves violaciones a los derechos humanos, sino que también están utilizando métodos de intimidación para callar a los comunicadores. En el marco de estas represiones, se han visto colectivos armados que amenazan a los periodistas, como ocurrió recientemente cuando varios profesionales intentaban realizar su labor informativa en la Plaza Altamira de Caracas. Este ambiente de miedo y amenaza pone en riesgo la libertad de prensa y el derecho del público a estar debidamente informado.

El SNTP ha enviado un claro mensaje al gobierno, indicando que la persecución política y la censura no pueden ser parte de una transición democrática. Exigen la liberación inmediata de los 23 periodistas actualmente detenidos y denuncian que esta coyuntura de represión no solo busca silenciar a los comunicadores, sino también fomentar la autocensura entre los ciudadanos. A este panorama se suman los bloqueos de acceso a más de 60 medios de comunicación en internet, lo que refuerza una censura estructural que limita severamente el pluralismo informativo en el país y perjudica el derecho de todos a recibir información variada y confiable.